El Observatorio Venezolano de Prisiones alertó sobre una “política de abandono” en las prisiones del país, con hacinamiento extremo, falta de agua potable, alimentos insuficientes y atención médica nula
INFOBAE: INFOBAE FOTOGRAFÍA:PIXABAY
La organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció este martes lo que describió como una “política de abandono” por parte del régimen de Nicolás Maduro en los centros de detención de Venezuela.
En un comunicado difundido a través de sus redes sociales, la ONG alertó sobre las condiciones que enfrentan miles de personas privadas de libertad, caracterizadas por el hacinamiento extremo, la falta de agua potable, la inexistencia de ventilación, la escasez de alimentos y la ausencia total de atención médica.
“Esta no es una crisis nueva ni un error del sistema: es una política de abandono”, subrayó la organización, al tiempo que exigió que se garanticen condiciones humanas para los reclusos.
La denuncia se focaliza en la utilización de calabozos policiales como centros de reclusión prolongada, pese a que, de acuerdo con la legislación venezolana, esos espacios solo están destinados a detenciones preventivas por un máximo de 48 horas. El OVP sostuvo que, en la práctica, miles de detenidos permanecen en esos espacios durante semanas, meses e incluso años, lo cual representa una violación flagrante a los derechos humanos y una prueba del colapso del sistema penitenciario del país.
El comunicado también llama la atención sobre el papel que se ve obligado a asumir el entorno familiar de los presos. Según la organización, son los familiares quienes deben suplir las carencias estatales: deben llevar comida, agua, medicamentos y productos de higiene personal, muchas veces expuestos a situaciones de extorsión por parte de funcionarios o a pernoctar durante días frente a las estaciones policiales bajo condiciones denigrantes. El OVP describe este escenario como un castigo indirecto, en el que el sufrimiento se extiende más allá de los muros de las celdas para alcanzar a los círculos cercanos a los reclusos.
El comunicado también llama la atención sobre el papel que se ve obligado a asumir el entorno familiar de los presos. Según la organización, son los familiares quienes deben suplir las carencias estatales: deben llevar comida, agua, medicamentos y productos de higiene personal, muchas veces expuestos a situaciones de extorsión por parte de funcionarios o a pernoctar durante días frente a las estaciones policiales bajo condiciones denigrantes. El OVP describe este escenario como un castigo indirecto, en el que el sufrimiento se extiende más allá de los muros de las celdas para alcanzar a los círculos cercanos a los reclusos.
Sigue la noticia en INFOBAE.COM
Enlace
