Redención de pena.
En 2012, el Ministerio de Justicia de Brasil implementó una ley que permite a los reclusos rebajar cuatro días por cada título leído
LA RAZÓN.(MARÍA BENITO). FOTOGRAFÍA: I.A. . El expresidente brasileño Jair Bolsonaro ha comenzado a cumplir su condena 27 años y tres meses por un intento de golpe de Estado en un nuevo domicilio carcelario. El juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, ordenó su traslado desde su celda en la Superintendencia de la Policía Federal hacia el 19º Batallón de la Policía Militar (Papudinha), en Brasilia.
En las nuevas instalaciones, Bolsonaro tendrá una celda individual de 64,83 m², con lavandería, cocina, baño con agua caliente y un área externa para ejercicio. Podrá participar en un programa de reducción de pena por lectura, pero la solicitud de una Smart TV fue rechazada por riesgos de comunicación indebida.
La estrategia de la lectura
De acuerdo con el código penal de su país, el expresidente podrá reducir su pena leyendo libros. Este objetivo exigirá de su parte un esfuerzo extra, ya que el exmandatario no es aficionado a la lectura, según expresó en una ocasión. «Lo siento, no tengo tiempo para leer. Hace tres años que no leo un libro», dijo. La ley brasileña contiene un recurso literario mediante el cual los reclusos que leen libros pueden reducir sus condenas en cuatro días por cada título leído. El jueves, un juez de la Corte Suprema autorizó al expresidente caído en desgracia a participar en el plan tras una solicitud de su equipo legal. El siguiente reto para este exparacaidista, poco sensible al arte, será encontrar el encanto a la lista de lecturas aprobadas. Esta incluye obras brasileñas sobre los derechos de los indígenas, el racismo, el medio ambiente y la violencia ejercida durante la dictadura de 1964-1985, un régimen que Bolsonaro apoyó abiertamente.
Un título, «Um Defeito de Cor» (Un defecto de color), de 950 páginas, de Ana Maria Gonçalves, cuenta «la historia de Brasil desde el punto de vista de una mujer negra». También se incluye «Democracy!», un libro ilustrado de no ficción para niños del autor e ilustrador inglés Philip Bunting.
Algunos de los libros de la lista, como «Guerra y Paz» de León Tolstói y «Don Quijote» de Miguel de Cervantes, tienen más de mil páginas. Bolsonaro apareció en público una vez con un tomo de tamaño similar: «Memorias de la Segunda Guerra Mundial», de Winston Churchill, de más de mil páginas, aunque se desconoce si realmente llegó hasta el final.
Un informe escrito por libro leído
Para beneficiarse del plan de reducción de penas, los presos deben demostrar que realmente han leído los libros presentando informes escritos a las autoridades penitenciarias…………..
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