Las prisiones solo cubren un 20% de las plazas de médicos aunque el 65% de los reclusos tiene enfermedades mentales

Así lo denuncia el tercer Observatorio Salud Mental y Prisiones, elaborado por la asociación Àmbit, que se presenta hoy en la Universitat de València

CADENA SER.(MARTA ROJO. RADIO VALENCIA). FOTOGRAFÍA:PIXABAY. El 65% de las personas que se encuentra en prisión en la Comunitat Valenciana está recibiendo tratamiento psiquiátrico, y lo hace con medios muy precarios, con una importante falta de profesionales sanitarios y con pocas soluciones médicas para las crisis psiquiátricas agudas. Así lo denuncia el tercer Observatorio Salud Mental y Prisiones, elaborado por la asociación Àmbit, que se presenta hoy en la Universitat de València.

El director de la asociación Àmbit, Javier Vilalta, señala que existe una flagrante falta de atención y de especialistas, no ya en salud mental, sino en medicina, en las prisiones. Eso se debe, dice, a la diferencia salarial que existe entre trabajar en el sistema de salud pública, es decir, en hospitales públicos o centros de salud, y en las prisiones, que dependen de la Administración General del Estado.

En general, solo se ocupan el 20% de las plazas de sanitarios en prisiones, excepto en la de Castellón I, que sí que tiene las plazas cubiertas. Y eso que la población reclusa en su mayoría tiene problemas de salud mental, según los datos. Es una realidad que se retroalimenta: no hay medios para tratar a estas personas dentro de las cárceles, pero fuera de ellas, en su vida anterior, en muchas ocasiones ha sido la falta de recursos la que hace precisamente que terminen encarcelados.

En algunas, como Picassent, no hay atención primaria desde hace más de cinco años. Ante esa realidad, algunos optan por llamar al 112 cuando hay una urgencia psiquiátrica, y otros trasladan a los enfermos a los hospitales de referencia de la zona, pero Vilalta denuncia que muchas veces hay dificultades para que los atiendan por el doble estigma que supone una enfermedad mental y llegar esposado a un hospital. Las consultas en psiquiatría, normalmente, se hacen de forma telemática en ests cárceles sin médicos, pero Vilalta señala las limitaciones que ello conlleva. En el día a día, dice que las crisis psiquiátricas se suelen tratar solamente con más reclusión.

Dice Javier Vilalta que desde Àmbit presentaron al anterior Consell una propuesta de plan de choque de un millón de euros para dotar de recursos, profesionales sanitarios y equipos multidisciplinares a las prisiones, con prioridad de los diagnósticos para poder tratar a los pacientes. Pero no se ha producido.

Apoya la propuesta incluida en el plan de salud mental del Consell de crear unidades de transición para diagnosticar a los pacientes en prisión y luego derivarlos para tratarlos en hospitales pero dice que la solución definitiva pasa por el traspaso de las competencias de tratamiento sanitario en prisiones a la Comunitat Valenciana, algo que no se ha pedido, dice, por falta de voluntad política.

Enlace
Ir arriba