CATALUÑA
La población reclusa crece un 24% en cuatro años y obliga al Govern a proyectar nuevas plazas mientras los sindicatos denuncian falta de funcionarios y cuestionan los criterios para ampliar el régimen abierto
EL DEBATE (Yolanda Canales). FOTOGRAFÍA: IA.- Las prisiones catalanas tienen cada vez menos margen para absorber nuevos ingresos. El aumento de la población reclusa ha llevado al sistema penitenciario hasta el 95% de su capacidad y ha obligado a la Generalitat a proyectar nuevas plazas. Pero la falta de espacio coincide con otra preocupación de los trabajadores: el crecimiento de la población penitenciaria no ha ido acompañado de un refuerzo equivalente de las plantillas y el Govern está en el punto de mira por sus planes para ampliar el número de internos que cumplen condena en régimen abierto.
A 14 de octubre 2026, las cárceles catalanas albergan a 9.586 personas, entre condenados y presos preventivos. Son casi 1.900 más que a finales de 2022, cuando había 7.729 internos. El incremento ronda el 24% en menos de cuatro años, después de que la tendencia descendente que se había mantenido durante años se invirtiera a partir de 2023.
La evolución ha superado las previsiones del Departamento de Justicia. Según el propio departamento, los cálculos iniciales ofrecían cierto margen para absorber el aumento de reclusos, pero la realidad ha desbordado esas estimaciones y se espera que el número de internos siga creciendo. La Generalitat, sin embargo, rechaza que las prisiones hayan llegado ya a una situación de colapso.
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