La sarna se dispara en las prisiones: 625 casos en 2025, cuatro veces más que en 2018

SANIDAD

La sífilis también registra un fuerte aumento en las cárceles, al pasar de 23 a 65 casos en siete años

THE OBJECTIVE (Javier Sánchez). FOTOGRAFÍA: IA.- La sarna se ha convertido en una de las enfermedades de declaración obligatoria con mayor incremento en las prisiones dependientes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. Los casos notificados han pasado de 150 en 2018 a 625 en 2025, lo que supone multiplicar por más de cuatro los registros en apenas siete años. Así se refleja en los informes generales de 2019 y 2025 publicados por el Ministerio del Interior, a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE.

La evolución refleja un aumento del 316,7% respecto a 2018, aunque los últimos datos también muestran una ligera mejoría frente al ejercicio anterior. En 2024 se alcanzaron los 684 casos, la cifra más elevada de la serie analizada, mientras que en 2025 se notificaron 59 menos. Pese a ese descenso, los registros continúan muy por encima de los contabilizados al comienzo del periodo.

La sarna, también conocida como escabiosis, es una enfermedad de la piel causada por un ácaro que se transmite principalmente mediante el contacto estrecho y prolongado entre personas. Su aparición en entornos donde existe convivencia continuada exige especial atención sanitaria para detectar los casos y evitar su propagación. No obstante, los informes consultados no identifican las causas concretas del aumento registrado en las prisiones.

De 150 casos en 2018 a un máximo de 684 en 2024

Los datos de Instituciones Penitenciarias permiten reconstruir la evolución de la enfermedad durante los últimos ocho ejercicios. En 2018 se notificaron 150 casos, una cifra que aumentó hasta los 311 en 2019. Ya entonces, el informe anual del organismo advertía que la sarna había presentado un índice epidémico por encima de lo esperado.

En 2020 se produjo un descenso hasta los 215 casos, pero la tendencia volvió a cambiar a partir del año siguiente. Los registros ascendieron a 331 en 2021 y a 528 en 2022. La escalada continuó en 2023, con 615 casos, y culminó en 2024, cuando se alcanzaron los 684.

l último informe anual, correspondiente a 2025, confirma una reducción hasta los 625 casos, equivalente a una caída aproximada del 8,6% respecto al año anterior. La propia Secretaría General de Instituciones Penitenciarias reconoce en el documento que la sarna se mantiene en cifras elevadas, aunque destaca que se han notificado 59 casos menos.

Esta evolución resulta especialmente significativa porque, incluso después de la reducción registrada en 2025, el número de notificaciones sigue siendo más del doble que en 2019 y supera ampliamente los datos de 2018.

La sífilis también aumenta en las prisiones

El incremento de la sarna no es el único dato destacado de los informes sanitarios. La sífilis también ha experimentado un crecimiento importante, al pasar de 23 casos notificados en 2018 a 65 en 2025. Se trata de un aumento del 182,6%, por lo que los registros actuales casi triplican los del inicio del periodo.

La evolución de esta infección de transmisión sexual ha sido especialmente pronunciada durante los últimos años. Después de contabilizar 18 casos tanto en 2020 como en 2021, las notificaciones subieron a 23 en 2022, 41 en 2023 y 60 en 2024. En 2025 alcanzaron los 65, cinco más que en el ejercicio anterior.

A diferencia de lo ocurrido con la sarna, la sífilis continúa aumentando en el último año disponible. El informe de 2025 también recoge nueve casos de gonococia, frente a los cuatro registrados en 2024. A estas notificaciones se suman tres infecciones por Chlamydia trachomatis y un caso de linfogranuloma venéreo. Instituciones Penitenciarias identifica expresamente tanto la sífilis como la gonococia entre las infecciones de transmisión sexual que registraron un aumento de notificaciones durante 2025.

 

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