La reclusa que denunció a un funcionario de Topas por someterla sexualmente pide un biombo para protegerse de él

Abuso de poder o superioridad.

La audiencia preliminar se celebró con la presencia del acusado, J.B.P., y de la denunciante. No hubo acuerdo entre las partes y el juicio quedó señalado para el próximo 6 de julio. La Fiscalía reclama casi diez años de prisión por agresión sexual continuada y abuso de función pública

LA GACETA DE SALAMANCA. (M.C.). FOTOGRAFÍA: IA.-El caso del funcionario de prisiones de Topas acusado de someter sexualmente a una interna en el economato del centro penitenciario ya tiene fecha para el juicio. La Audiencia Provincial de Salamanca celebró este lunes la audiencia preliminar, después de que la anterior hubiera tenido que ser suspendida, con la presencia tanto del acusado, J.B.P., como de la denunciante.

La vista sirvió para fijar el calendario definitivo del procedimiento y para abordar algunas cuestiones previas antes de la celebración del juicio. No hubo acuerdo entre las partes y la causa quedó señalada para el próximo 6 de julio, fecha en la que el trabajador tendrá que sentarse en el banquillo para responder por los hechos que le atribuyen la Fiscalía y la acusación particular.

El funcionario se enfrenta a una petición de casi diez años de prisión. La Fiscalía reclama concretamente 9 años y 6 meses de cárcel para J.B.P.: siete años por un delito continuado de agresión sexual y dos años y medio más por un delito de abuso de la función pública. Además, solicita 18 años de inhabilitación, ocho años de alejamiento respecto de la víctima, cinco años de libertad vigilada tras el cumplimiento de la condena y una indemnización de 2.000 euros.

La acusación particular, que representa a la interna, pide ocho años de prisión en total, aunque eleva la indemnización hasta los 10.000 euros por los daños ocasionados.

Según el relato del Ministerio Fiscal, los hechos se habrían producido entre septiembre de 2023 y enero de 2024, con una periodicidad aproximada de una vez por semana, aprovechándose el acusado de su condición de funcionario de prisiones en el Centro Penitenciario de Topas, donde desempeñaba labores en el economato.

La Fiscalía sostiene que el trabajador habría sometido a la interna a besos y tocamientos por debajo de la ropa en varias zonas del cuerpo, además de obligarla a masturbarle en algunas ocasiones. También señala que llegó a pedirle una felación, a lo que ella no accedió.

Uno de los elementos centrales del procedimiento es que, en una de las ocasiones, la interna logró recoger muestras de semen que, tras los análisis correspondientes, arrojaron un perfil genético compatible con el acusado, según recoge el escrito de acusación…………………

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