Control.
Seguridad y aticipación — Securus Technologies aplica en cárceles de Estados Unidos un sistema automatizado que examina conversaciones, mensajes y correos de internos para localizar patrones
EL DIARIO.ES. FOTOGRAFÍA: PIXABAY. Las conversaciones telefónicas de las prisiones suelen tratar asuntos personales. En muchos casos los internos comentan la situación de sus familias o los problemas cotidianos del encierro. Sin embargo, hay perfiles que aprovechan ese contacto para coordinar movimientos de dinero o ajustar cuentas pendientes. También se detectan intentos de planificar delitos aprovechando la confianza que ofrece la comunicación con el exterior. Este intercambio continuo de información se ha convertido en una fuente valiosa para quienes analizan la seguridad de los centros penitenciarios, porque de esas charlas pueden extraerse señales de riesgo que antes pasaban inadvertidas.
Los responsables de Securus aseguran que su herramienta ha ayudado a desmantelar redes criminales
Securus Technologies, empresa de telecomunicaciones con presencia en más de 2.000 prisiones de Estados Unidos, desarrolla un sistema de inteligencia artificial capaz de analizar llamadas, mensajes y correos electrónicos de reclusos con el objetivo de anticipar delitos. La compañía comenzó este trabajo en 2023 y lo aplica de forma experimental en diversos centros, donde su tecnología examina en tiempo real fragmentos de conversación para señalar posibles actividades delictivas.
El presidente de Securus Technologies, Kevin Elder, explicó a la revista MIT Technology Review que el sistema permite detectar cuándo un preso podría estar planificando un crimen. La herramienta busca expresiones y patrones de lenguaje relacionados con tráfico de drogas, extorsión o fugas, y remite los fragmentos sospechosos a agentes humanos para su revisión.
Elder afirmó que esta inteligencia artificial ya ha servido para desmantelar redes de trata de personas y actividades de pandillas organizadas dentro de las cárceles. También señaló que la compañía colabora con prisiones que albergan tanto a personas en espera de juicio como a condenados, e incluso con centros asociados al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Según el presidente de la firma, el objetivo es mejorar la eficiencia de la supervisión en momentos de escasez de personal y no ejercer vigilancia indiscriminada.
Enlace
