TRIBUNALES
El escrito de acusación sostiene que obtuvo 6.800 euros tras prometer permisos y hasta la libertad condicional para un interno de Ocaña I
ABC (F. Franco). FOTOGRAFÍA: IA.- La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Toledo juzgará este martes, 3 de noviembre, a un funcionario interino del cuerpo de auxilio judicial acusado de haber estafado 6.800 euros a la pareja de un preso de la cárcel de Ocaña I con la promesa de conseguirle permisos de salida e incluso la libertad condicional. La Fiscalía solicita para el acusado tres años y seis meses de prisión por un delito de estafa con la agravante de aprovechamiento de la credibilidad profesional.
Los hechos se remontan a 2014, cuando el acusado trabajaba en el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria y tenía acceso a la oficina en la que se tramitaban expedientes relacionados con permisos de salida, clasificaciones de grado, libertades condicionales y otros procedimientos correspondientes a los centros penitenciarios de Ocaña I, Ocaña II y Cuenca.
Entre marzo y diciembre de aquel año, el encausado habría aprovechado esa circunstancia para prometer a la mujer que podría conseguir diferentes beneficios penitenciarios para su pareja sentimental, entonces interno en Ocaña I. Entre ellos figuraban audiencias con la juez de Vigilancia Penitenciaria, permisos de salida y hasta la libertad condicional.
Para ganarse la confianza de la mujer, el acusado habría asegurado inicialmente que se llamaba R. y que era juez de Vigilancia Penitenciaria. Más adelante afirmó que su nombre era G. y reconoció que únicamente era funcionario del Juzgado, aunque sostuvo que trabajaba con un bufete de abogados y que podría conseguir los beneficios prometidos.
A cambio, según la acusación, reclamaba distintas cantidades de dinero cada vez que concertaba una cita con la mujer presuntamente estafada para abordar la situación penitenciaria de su pareja.
La Fiscalía describe además varias maniobras con las que supuestamente trataba de dar credibilidad a sus promesas. En una ocasión mostró a la mujer un supuesto documento procedente de Madrid que, según le dijo, estaba sellado y compulsado. Únicamente le permitió ver el pie del escrito, en el que se reflejaba falsamente que su pareja saldría de prisión el 29 de agosto de 2014.
En otro momento le habría entregado un modelo de «declaración de acogida» destinado a ofrecer aval durante el disfrute de permisos por parte del interno.
Mediante estos engaños, el acusado habría conseguido que la mujer le entregara un total de 6.800 euros. Parte del dinero habría sido ingresado al hijo del acusado y otras cantidades se habrían abonado en metálico.
Además de los tres años y seis meses de prisión, reclama nueve meses de multa, la inhabilitación especial y que el acusado indemnice a la víctima con los 6.800 euros supuestamente estafados.
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