SEGURIDAD
Los 'espías' del Centro Penitenciario no bajan la guardia aunque perciben que la tónica habitual de los terroristas es el auto adoctrinamiento a través de las nuevas tecnologías
DIARIO DE BURGOS (F.L.D.). FOTOGRAFÍA: IA.- No pasó desapercibida en la cárcel la noticia sobre la detención en Burgos de un joven emiratí por su supuesta radicalización yihadista cercana al Estado Islámico. Es, de hecho, una información de esas que suelen activar todos los mecanismos de vigilancia dentro de un centro el que puede haber personas susceptibles de simpatizar con la causa terrorista. Los ‘espías’ de la prisión estuvieron muy pendientes a las posibles reacciones. Porque sí, estos grupos de control contra el crimen organizado siguen muy activos, pese a que a día de hoy, reconocen fuentes penitenciarias, el adoctrinamiento suele darse mayoritariamente en la red, sabedores de que entre rejas hay muchos ojos que les terminen delatando.
La población carcelaria susceptible de radicalización cada vez es más numerosa en el centro burgalés. Lo que más preocupa al Grupo de Control y Vigilancia son esas personas en riesgo de exclusión social, que pueden ser captados por imanes o líderes espirituales encargados de radicalizar de una manera discreta. Cabe recordar que Burgos no tiene internos investigados o condenados por yihadismo, pero eso no quita para que se tenga la certeza de que otros presos comunes tengan cierta simpatía con el terrorismo islámico, y cortar de raíz posibles adoctrinamientos es el principal objetivo de los vigilantes especializados.
Sigue la noticia en DIARIO DE BURGOS.
Enlace
