José Vidal: «La cárcel es el reflejo de cómo está la sociedad en salud mental»

SOCIEDAD

El médico penitenciario jubilado alerta de la falta de profesionales sanitarios en las prisiones españolas y reclama una atención integral para los reclusos con enfermedades mentales y problemas de adicción

CADENA SER (Redacción. Radio Sevilla). FOTOGRAFÍA: IA.- La situación de la salud mental en las cárceles españolas y la atención a los internos con patologías psiquiátricas centraron una reflexión en Radio Sevilla protagonizada por el médico penitenciario jubilado José Vidal y el sacerdote Emilio Calderón, histórico capellán del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla.

Tras casi cuatro décadas de ejercicio profesional en distintos centros penitenciarios andaluces, Vidal aseguró que la evolución de las prisiones refleja la misma realidad que vive actualmente la sociedad.

«La cárcel es el reflejo de cómo está la sociedad en salud mental», afirmó.

José Vidal mostró su preocupación por la situación sanitaria que atraviesan actualmente las prisiones españolas.

Según explicó, la falta de médicos dificulta enormemente el seguimiento de los internos y está provocando que se pierdan programas de detección precoz de enfermedades que durante años funcionaron dentro de las cárceles.

«Hoy se atiende básicamente a demanda del preso o en situaciones de urgencia porque no hay médicos suficientes», señaló.

El facultativo recordó que antiguamente se realizaban revisiones sistemáticas para detectar enfermedades infecciosas y problemas de salud que posteriormente podían repercutir en el conjunto de la sociedad cuando los internos recuperaban la libertad.

Vidal criticó que la sanidad penitenciaria siga sin haberse integrado plenamente en el Sistema Nacional de Salud pese a existir una normativa que contemplaba esa posibilidad hace más de dos décadas.

«Es el único colectivo de ciudadanos que sigue fuera del Sistema Nacional de Salud», lamentó.

A su juicio, esta situación dificulta la coordinación asistencial y complica el acceso a tratamientos especializados para una población que suele presentar elevados niveles de exclusión social y problemas sanitarios acumulados.

Uno de los asuntos que m ás preocupación genera entre los profesionales es la denominada patología dual, es decir, la coexistencia de trastornos de salud mental y problemas de adicción.

Según explicó Vidal, muchas personas con trastornos de personalidad, cuadros psiquiátricos o problemas emocionales terminan desarrollando consumos problemáticos de drogas.

«Durante años estas personas han quedado en tierra de nadie entre los recursos de drogodependencias y los recursos de salud mental», afirmó.

Para el médico, esta realidad es una de las principales causas de conflictividad dentro y fuera de prisión. Durante la conversación también se abordó el incremento de episodios violentos registrados en algunos centros penitenciarios.

José Vidal considera que muchos de estos casos tienen relación directa con la creciente presencia de problemas psiquiátricos combinados con el consumo de sustancias.

«La droga le está ganando la partida a la sociedad», advirtió.

Además, subrayó que este fenómeno ya no afecta únicamente a los colectivos más vulnerables.

«Se está convirtiendo en un problema cada vez más transversal», aseguró.

Por su parte, Emilio Calderón lamentó que los centros penitenciarios sean cada vez espacios más cerrados y con menos conexión con el exterior.

Tras más de treinta años vinculado a la atención pastoral penitenciaria, recordó iniciativas que permitían la entrada de familias, asociaciones y voluntarios para humanizar la vida de los internos.

«En los últimos tiempos eso se está perdiendo mucho», afirmó.

Calderón considera que la falta de medios y recursos está dificultando actividades que favorecían la convivencia y la integración social de los internos.

Ambos participantes mostraron una especial preocupación por la situación de los reclusos con enfermedades mentales graves.

Vidal recordó que la legislación contempla que estas personas sean atendidas mediante equipos multidisciplinares especializados, aunque considera que en la práctica no siempre se cumplen esas condiciones.

«No sé cómo se está dando cumplimiento a la normativa porque muchos enfermos mentales permanecen en prisión sin los recursos adecuados», señaló.

Tanto José Vidal como Emilio Calderón coincidieron en que la salud mental y las adicciones constituyen uno de los grandes desafíos sociales de los próximos años.

Ambos reclamaron más recursos, una mejor coordinación entre administraciones y una mayor implicación de la sociedad para afrontar una realidad que, según advirtieron, afecta cada vez a un número mayor de personas.

«Mientras pensemos que esto le ocurre a otros, seguiremos sin afrontar el problema de verdad», concluyó Vidal.

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