Evacúan a un preso de Alhaurín de la Torre (Málaga) por abuso de fentanilo

Peligro Extremo.

La rápida intervención de funcionarios, unidad cinológica y personal sanitario frena la entrada de una peligrosa sustancia que podría haber puesto en riesgo la vida de numerosos internos

CADENA SER. (REDACCIÓN. SER MÁLAGA). FOTOGRAFÍA: PIXABAY.- La tarde de lunes estuvo marcada por una intervención de alto riesgo en el Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre (Málaga), donde la profesionalidad y coordinación de los funcionarios evitaron la entrada de una de las sustancias más peligrosas del mercado ilegal: el fentanilo. La actuación no solo impidió la posible distribución de esta droga dentro del centro, sino que además resultó decisiva para salvar la vida de un interno que presentaba claros signos de intoxicación. Los hechos se produjeron durante una comunicación ordinaria, momento en el que los funcionarios activaron un protocolo de detección de sustancias estupefacientes ante la sospecha de que un recluso pudiera intentar introducir objetos prohibidos en la prisión. Para ello se contó con la intervención de la unidad cinológica del centro, una herramienta clave en la lucha diaria contra el tráfico de drogas en el ámbito penitenciario. Así lo ha explicado en SER Málaga desde ACAIP Francisco Macedo. La entrevista, al completo, se puede escuchar ya en la parte superior de esta información.

El perro adiestrado marcó de forma clara al interno, lo que motivó un cacheo exhaustivo. Durante este registro, los funcionarios localizaron ocultos entre sus pertenencias un total de 24 parches de fentanilo, una cantidad que ha llamado especialmente la atención por su enorme peligrosidad. El fentanilo, un opioide sintético extremadamente potente, puede provocar graves daños e incluso la muerte con dosis mínimas, especialmente si se consume de manera incontrolada.

Además del hallazgo de los parches, el recluso presentaba síntomas evidentes de encontrarse bajo los efectos de alguna sustancia estupefaciente, por lo que fue trasladado de inmediato a la enfermería del centro. Allí, el personal sanitario decidió practicarle una prueba radiológica ante la sospecha de que pudiera ocultar más objetos en el interior de su cuerpo.

La radiografía confirmó las peores sospechas: el interno llevaba sustancias ocultas en su organismo, lo que suponía un riesgo grave e inmediato para su salud. Ante esta situación y el peligro de que alguno de los objetos pudiera romperse o liberar su contenido, se activó el protocolo de emergencia y se dio aviso al servicio sanitario de urgencias 061 y a la Guardia Civil, que procedieron al traslado del recluso a un centro hospitalario para su atención especializada.Desde el ámbito penitenciario se subraya la gravedad de lo incautado. De haber logrado introducirse en el interior de la prisión, esos 24 parches de fentanilo podrían haber causado daños irreparables a numerosos internos, ya sea por consumo directo, manipulación indebida o tráfico interno. A ello se suma la peligrosidad del resto de sustancias que el recluso llevaba ocultas en su cuerpo, cuyo contenido exacto está siendo analizado………….

 

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