tecnología
Los incidentes con estos dispositivos en las cárceles se han multiplicado en un año. El departamento de Ángel Luis Ortiz ultima un plan para neutralizarlos
THE OBJETIVE.(ENRIQUE RECIO). FOTOGRAFÍA: PIXABAY.
e llama ‘EnforceAir’ y es el dispositivo antidrones que la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, está probando en diferentes prisiones para neutralizar los dispositivos aéreos que intentan, al menos desde hace dos años, colar objetos prohibidos en el interior de los establecimientos. Un sistema en auge mediante el que los presos han logrado ser receptores de todo tipo de mercancías ilegales en la cárcel: drogas, teléfonos móviles, dinero en efectivo, bebidas alcohólicas, medicamentos…
Fuentes penitenciarias aseguran a este periódico que el departamento de Ángel Luis Ortiz ha probado este aparato durante un mes en el centro penitenciario de Málaga I, en Alhaurín de la Torre y, visto su éxito, va a extender el uso de este sistema, fabricado por el empresa israelí D-Fend Solutions, a las prisiones de Ceuta, Melilla y Cádiz donde el avistamiento de drones también es constante. Se trata de una medida que se enmarca dentro del plan que ultima Prisiones para acabar con los ‘miniaéreos’ en las cárceles españolas, indican las mismas fuentes.
El uso de estos dispositivos en los centros penitenciarios se ha duplicado respecto al año pasado. Según los últimos datos de la Secretaría General, hasta julio de este año, se han contabilizado 33 incidentes con drones —30 avistados y 3 intervenidos—, frente a los 14 que se registraron en todo 2021.
Toma de control cibernético
«Estamos estudiando diferentes opciones de detección, inutilización o inhibición de los drones. Se han hecho pruebas en Alhaurín con este sistema y ahora se van a hacer en otros centros penitenciarios», explican desde Prisiones. En concreto, el ‘EnforceAir’ está diseñado para controlar la amenaza de los drones a través de una tecnología de toma de control cibernética, explican los expertos consultados por THE OBJECTIVE.
Este ‘antidron’ autónomo puede detectar, localizar e identificar drones con precisión GPS, para después tomar el control total del artefacto. El sistema EnforceAir tiene tres opciones de despliegue: vehicular —incluidos en vehículos militares y civiles—, táctica —a gran altitud y a nivel de suelo— y estacionaria —a gran altitud y largo alcance—. En el caso de la prisión malagueña, el sistema se ha colocado en el tejado del edificio principal, como se puede advertir en la foto que ilustra este artículo.
Los drones, además de portar cargamentos de distinto tipo, pueden incluso ser «artillados o autodestructores», según advierten los expertos. Es decir, pueden ocasionar graves daños en las instalaciones. Sin embargo, lo que más preocupa a los funcionarios de prisiones es que puedan introducir armas, aunque por ahora no se ha registrado ningún caso. La mayoría de incautaciones son de drogas, móviles y alcohol.
Dos botellas de whisky
Sin ir más lejos, el pasado 18 de noviembre, la Policía Nacional abortó la introducción en los centros penitenciarios de El Puerto de Santa Maria (Cádiz) de un teléfono móvil de alta gama y dos mini botellas de whisky, perfectamente empaquetadas y adosadas a un dron. Una patrulla policial vigilaba la seguridad perimetral de estas prisiones cuando, en un carril próximo a las instalaciones, advirtió a tres individuos a bordo de un vehículo estacionado. Al registrar el coche descubrieron el dron, su mando controlador, tres baterías, hilo de pesca con cuatro engarces y el paquete con el cargamento………….
Sigue la noticia en THE OBJETIVE
Enlace
