Salud y seguridad.
La saturación que se vive en las instalaciones sevillanas, una de las tres habilitadas en todo el país, hace “urgente” el traslado de los pacientes internos a Alcalá de Guadaíra y, aunque desde Instituciones Penitenciarias mantienen el calendario oficial, los sindicatos advierten de lo “difícil” que será cumplir con los plazos. CSIF exige una evaluación de riesgos por la exposición al material tóxico
EL DIARIO.ES.(CARLA RIVERO) FOTOGRAFÍA:IA.- El hallazgo de amianto en las obras de remodelación del nuevo psiquiátrico penitenciario de Alcalá de Guadaíra, cuya apertura oficial está prevista para el primer trimestre de 2027, mantienen en vilo a los sindicatos, ya que, según lo comunicado a nivel interno, su apertura se podría retrasar hasta el verano. Un aplazamiento que excede a los tiempos manejados por Instituciones Penitenciarias, desde donde se insiste en que el calendario se mantiene, para así habilitar unas instalaciones más amplias y con mayores recursos, tal y como han reclamado reiteradamente los colectivos en unos meses marcados por la saturación y los incidentes vividos en el Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla. Alcalá de Guadaíra se convirtió en 2023 en la respuesta a la alta ocupación que sufre el centro sevillano actualmente. La licitación, promovida por la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (Siepse), fue publicada en agosto de ese año por un montante total de 5’8 millones de euros para transformar la antigua cárcel de mujeres en un hospital psiquiátrico dependiente de la administración penitenciaria. A preguntas de este medio, fuentes penitenciarias adelantan que la dotación de equipamiento está prevista para que se realice a finales de 2026 y que, una vez superada esta fase, se traslade a los internos “a lo largo del primer trimestre de 2027”.
En total, el acondicionamiento ha alcanzado un gasto de 8’5 millones de euros, 2’7 millones más de lo previsto. En cuanto a la estructura del espacio, fuentes penitenciarias aseguran que no ha habido ninguna modificación en la distribución de las instalaciones, pero sí confirman que se ha encontrado amianto una vez recepcionada la obra. Acerca de si esto supondría una demora más en el tiempo, indican que no ha habido ninguna comunicación al respecto y mantienen el primer trimestre de 2027 como la fecha límite para la inauguración del nuevo centro.
“Retraso considerable”
Sin embargo, fuentes a nivel interno trasladan que, en las reuniones que ha habido con los trabajadores se ha evidenciado que se considera “muy difícil” que se haga el traslado en las fechas previstas y, por el momento, se desconoce “cuándo” se producirá la reubicación de los internos, aunque los plazos permanezcan inamovibles.
En paralelo, desde el sindicato CSIF, alertan del “retraso considerable” que va a suponer, sobrepasando con creces el primer trimestre. Ante estos imprevistos, han solicitado información completa y una evaluación específica de los riesgos y de las mediciones ambientales, al igual que se aclare si hubo trabajadores expuestos a este material tóxico en los trabajos de adecuación de la infraestructura y si afectó a los trabajadores que había en el centro penitenciario mientras se encontraba en activo, antes de que comenzara la remodelación hace un trienio. Estas peticiones llegan en un clima tenso a causa de los últimos acontecimientos en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla, donde se rebasa la capacidad de atención, ya que hay 148 internos en un espacio planificado para 100 personas, un 48% más de lo permitido, “obligando a alojar hasta cuatro internos en una misma celda”. José Antonio Montero, delegado de CSIF Prisiones a nivel provincial, expresa su preocupación por las condiciones en las que se encuentran quienes cumplen condena y, a su vez, por los trabajadores que velan por su seguridad, cuestión que ha indicado que tratarán en el próximo Comité de Seguridad y Salud.
Ocho incidentes en cuatro meses……………………
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