El aumento de altercados y agresiones de presos en Botafuegos la sitúan entre una de las cárceles más peligrosas del país

PRISIONES

Desde que comenzó el año los episodios violentos en la cárcel algecireña han sido repetidos, el último, este lunes con tres funcionarios heridos; además de intentos de fuga, vuelo de drones y numerosas interceptaciones de drogas altamente adictivas

LA VOZ DE CÁDIZ (María Almagro). FOTOGRAFÍA: IA.- El riesgo y la peligrosidad suben de temperatura en la prisión de Botafuegos. Aunque siempre este centro penitenciario se ha situado entre los más conflictivos de España debido a que se trata de una cárcel de alta movilidad y con una población reclusa muy diversa por su situación geográfica y el tipo de criminalidad de la zona -el narcotráfico-, la repetición de altercados comienza a ser una constante. Así lo advierten los funcionarios que trabajan en esta prisión que hablan de una situación «insostenible» y que les ha llevado a pedir al Gobierno que tome cartas en el asunto y valore de forma objetiva su situación.

En lo que va de año han sido cuantiosos y significativos los episodios de violencia que se han registrado en este centro. Desde agresiones a sus funcionarios, intentos de fuga, interceptaciones de droga, o vuelo de drones para trapicheos de móviles y estupefacientes en este espacio aéreo restringido, entre otros.

Y sin ir más lejos esta semana se producía un nuevo incidente. Según ha informado el sindicato ACAIP, tres trabajadores resultaban heridos y tuvieron que ser atendidos en el hospital por esguinces y diferentes contusiones tras intentar reducir a un recluso. Los hechos ocurrían el lunes durante la apertura de las celdas. El interno M. B. trató de acceder a la suya a pesar de que los funcionarios tenían que continuar con el régimen ordinario del centro. Ante esta situación, el preso se revolvía y comenzaba a proferir gritos, insultos y amenazas. Entonces se produjo un forcejeo y el interno propinó patadas y golpes mientras trataba de morderles.

Se da la circunstancia que el supuesto agresor, de 20 años, había llegado a Botafuegos desde Sevilla II con un amplio historial penal y delictivo y acumula en sus historial numerosas sanciones por agresiones a trabajadores y a otros presos. Un perfil que se repite en Botafuegos y también en otras prisiones gaditanas como es el caso de Puerto III, otra de las más peligrosas.

 

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