Más de la mitad de la población reclusa se concentra en la franja de 31 a 50 años, con 447 personas privadas de libertad con edades de 31 a 40 años y otras 471 de 41 a 50 años de edad. Entre los más jóvenes, hay una docena de personas privadas de libertad de 18 a 20 años y 153 de entre 21 y 25 años. Además, 216 personas tienen entre 26 y 30 años.