Despedido un preso por llegar tarde al comedor donde trabajaba.

Jurisdicción Social-

Las prisiones, como las empresas, pueden echar a los internos con "ineptitud"

DIARIO DE BURGOS. (IE). FOTOGRAFÍA:IA. Nuestros lectores habrán visto en muchas películas, españolas y extranjeras, que los servicios de comedor o de lavandería de las cárceles están atendidos por los propios presos. Pues bien, en la de Burgos también es así. Y lo hacen contratados, en concreto por el Organismo Autónomo de Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo. Es decir, que tienen un trabajo en toda regla, sometido a unos horarios y unas reglas que hay que respetar. Cosa que no hizo uno de los internos de la cárcel de la barriada de San Juan Bautista, que ha acabado en la ‘calle’ -es un decir- por llegar continuamente tarde a servir la comida de sus compañeros, y cuando tenía a bien acudir lo hacía «con desgana».

Los retrasos fueron tantos y tan continuados que los funcionarios de patio y el propio jefe de servicios elevaron quejas a la directora, que no tuvo más remedio que firmar su despido «por ineptitud para el desempeño de su puesto de trabajo». Los empleados públicos habían hecho informes negativos que relataban, no solo que llegara tarde, sino que desobedecía continuamente órdenes, incumplía sus obligaciones con excusas varias y reincidía en estos comportamientos a pesar de haber sido advertido en varias ocasiones para que cambiara de actitud. No lo hizo.

Pues si la prisión podía echarle por vago, en resumen, él también tenía la potestad de acudir a la Justicia para alegar contra su despido. Y vaya si lo hizo. Por dos veces. Primero en el juzgado de lo social, donde no hubo dudas de que el interno no merecía continuar en su puesto. Como no le dieron la razón, acudió a una instancia superior, al Tribunal Superior de Justicia (TSJ), que rechaza su recurso y confirma la sentencia……

Sigue la noticia en Diario de Burgos.

Enlace
Ir arriba