Alícia Casals, que era la subdirectora de Tratamiento, dirige el centro penitenciario de forma temporal mientras Justicia prepara una nueva convocatoria
EL PERIÓDICO.(EVA BATLE) FOTOGRAFÍA:IA.- Cinco meses después de la dimisión del director de la prisión de Puig de les Basses, el centro penitenciario de Figueres continúa pendiente de cubrir definitivamente la dirección. El Departamento de Justicia trabaja ahora en una nueva convocatoria después de que la anterior quedara desierta y, mientras tanto, la prisión está dirigida de manera provisional por Alícia Casals de Pagès, que ejerce el cargo mediante un encargo de funciones desde el pasado 19 de junio. Casals era hasta entonces subdirectora de Tratamiento del mismo centro penitenciario y asumió la dirección tras la salida de Jordi Oliveras. Justicia confirma a Diari de Girona que es ella quien está al frente de Puig de les Basses y defiende que, por su experiencia, es la persona adecuada para ejercer el cargo mientras no se resuelva definitivamente la plaza., «Dada su amplia experiencia en el ámbito de las funciones propias de la subdirección mencionada, se considera que es la persona adecuada para actuar con plena capacidad como directora de este centro», señala el Departamento.
UNA NUEVA CONVOCATORIA
La situación, sin embargo, continúa siendo provisional. Justicia admite la «provisionalidad de la ocupación» y asegura que está trabajando para publicar un nuevo concurso específico para cubrir definitivamente la dirección.
El Departamento afirma que la convocatoria se publicará «en la mayor brevedad posible», de acuerdo con los plazos previstos en el Decreto 123/1997, que regula la provisión de puestos de trabajo y la promoción profesional de los funcionarios de la Administración de la Generalitat. Por el momento, no hay una fecha concreta para este nuevo proceso. Así, casi cinco meses después de la renuncia del anterior responsable, la prisión de Figueres tiene una directora provisional, pero continúa buscando a una persona que ocupe definitivamente la dirección.
LA PLAZA QUEDÓ DESIERTA
La situación actual arranca de la renuncia de Jordi Oliveras, que a finales de abril puso el cargo a disposición de la Secretaría de Medidas Penales y Reinserción. La dimisión se hizo efectiva a principios de mayo, en un momento especialmente delicado para el centro, después de que tres internos se hubieran suicidado durante los primeros meses del año.
Después de su salida, Justicia activó el proceso para cubrir la vacante. El DOGC publicó en junio la resolución de la convocatoria para proveer varios puestos de dirección de centros penitenciarios catalanes, pero en el caso de Puig de les Basses la plaza quedó desierta.
TRES SUICIDIOS EN POCOS MESES…………………..
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