El déficit de médicos en las prisiones de El Puerto supera el 68%

Insuficiencia en atención a la salud mental

El sindicato UGT-Acaip denuncia la grave situación asistencial en los centros penitenciarios, en el marco del Día de la Salud Mental

DIARIO DE CADIZ (REDACCIÓN EL PUERTO) FOTOGRAFÍA:IA. Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora hoy sábado 10 de octubre, el sindicato Acaip-UGT, mayoritario en el ámbito penitenciario, quiere poner el foco en la crítica realidad que atraviesan las prisiones españolas en general y los centros penitenciarios de Puerto I, Puerto II y Puerto III en particular, donde la salud mental se ha convertido en uno de los problemas estructurales más graves y desatendidos del sistema penitenciario. Más del 30% de la población reclusa en España padece algún tipo de patología mental o se encuentra bajo tratamiento psicofarmacológico. Sin embargo, esta realidad choca con el colapso asistencial de las prisiones: el déficit de personal médico supera ya el 68% en los centros de El Puerto de Santa María, según datos del portal de transparencia de octubre de 2026. La prisión de Puerto I cuenta actualmente con 2 facultativos, Puerto II con otros 2, de los cuales uno está a punto de marcharse y Puerto III con tan solo 3, para atender a una población reclusa de 104, 420 y 1329 internos, respectivamente.

El medio penitenciario es de por sí un entorno cerrado, hostil y de alto impacto psicológico. La privación de libertad, la ruptura de vínculos y la incertidumbre actúan como un severo estresor ambiental capaz de activar patologías psiquiátricas latentes o de actuar como disparador de graves cuadros depresivos y trastornos de adaptación. En este contexto, la ausencia casi total de facultativos hace inviable realizar una detección precoz en el momento del ingreso. En muchos casos, la enfermedad mental de un interno no se identifica a través de una evaluación médica preventiva, sino de forma reactiva, una vez que ya ha protagonizado un altercado grave, un intento autolesivo o una agresión. A esto se suma la imposibilidad de llevar un seguimiento continuado de los tratamientos prescritos, lo que provoca descompensaciones psiquiátricas en el interior de los módulos ordinarios.

La desatención médica redunda directamente en el deterioro de la seguridad en los centros penitenciarios. Un porcentaje muy significativo de los incidentes regimentales, episodios de violencia y agresiones que se registran a diario en las prisiones son protagonizados por reclusos que sufren alteraciones mentales no tratadas o descompensadas. Los empleados públicos penitenciarios se ven obligados a gestionar en primera línea brotes psicóticos, crisis de agresividad descontrolada o conductas autolesivas sin contar con la formación clínica especializada ni los medios adecuados para el manejo psiquiátrico. Esta sobreexposición diaria convierte los módulos en un entorno de alto riesgo para la integridad física de los trabajadores, que deben suplir con su propia seguridad las carencias del sistema sanitario. Desde Acaip-UGT insisten en que, si bien existen programas específicos de atención integral a enfermos mentales (como el PAIEM), los centros penitenciarios ordinarios no reúnen las condiciones estructurales ni asistenciales para funcionar como centros psiquiátricos……………

sigue la noticia en DIARIO CADIZ.

Enlace
Ir arriba