Una médica de Instituciones Penitenciarias con tres décadas de experiencia relata cómo es el día a día tras los muros y apunta a los bajos salarios, el desconocimiento y la falta de incentivos como algunas de las causas del déficit de facultativos en las prisiones
HUELVA24 (María Carmona). FOTOGRAFÍA: IA.- Cada vez hacen falta más médicos para atender a una población reclusa con problemas de salud complejos, pero paradójicamente cada vez son menos los facultativos que quieren —o pueden— ocupar esos puestos. Es la realidad que vienen denunciando los trabajadores de prisiones, y que se ha ido agravando con las jubilaciones de quienes durante décadas sostuvieron las plantillas, tras unas convocatorias que, en los últimos años, han llegado a encontrar más plazas disponibles que aspirantes.
Una médica que conoce bien esa realidad habla desde la experiencia de tres décadas trabajando en la sanidad penitenciaria. Prefiere mantener su identidad en el anonimato, pero pone voz a una profesión que, asegura, sigue siendo una gran desconocida incluso dentro del propio ámbito sanitario.
«Hay mucha gente que no es consciente de que hay médicos en prisiones», reconoce. Ella misma llegó a este cuerpo sin conocer demasiado bien qué se iba a encontrar y admite que comenzó «asustada». Lo que encontró, sin embargo, terminó convirtiéndose en una profesión de la que asegura haberse «enamorado».
Ahora, después de tres décadas, observa cómo aquel cuerpo de facultativos que llegó a superar los 500 profesionales se ha reducido hasta quedar «en poco más de 100», según los datos que maneja. Y detrás de esa pérdida de efectivos no ve una única causa, sino una combinación de desconocimiento, condiciones económicas menos competitivas y una profesión que, a su juicio, no ha recibido la atención que necesita.
Una sanidad que depende de Interior
A diferencia de los facultativos que trabajan en el sistema sanitario autonómico, los médicos de prisiones pertenecen al Cuerpo Facultativo de Sanidad Penitenciaria y dependen directamente del Ministerio del Interior.
La profesional recuerda además que la sanidad penitenciaria debería haber sido transferida a las comunidades autónomas hace más de dos décadas. «Está en el BOE desde 2003», señala, al tiempo que apunta que algunas comunidades sí han asumido ya estas competencias.
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