Un tribunal descarta compensar a la familia de un preso que se suicidó en la cárcel de Tarragona

Responsabilidad Patrimonial

Los familiares reclamaban 212.816 euros por una supuesta actuación deficiente de la dirección del centro

DIARI DE TARRAGONA.(ANGEL JUANPERE).FOTOGRAFÍA:IA. Un tribunal ha denegado una indemnización de 212.816 euros a los familiares de un joven de 20 años, interno en el Centre Penitenciari de Mas d’Enric que se suicidó en el año 2021. Los magistrados entienden, en contra de lo que considera la familia, que la administración actuó correctamente desde el primer intento de autolisis del interno, dos años antes.

Además, la sentencia recalca que durante la mañana del día que murió la actuación del interno fue de «normalidad».El 5 de marzo de 2021, a las 11.10 horas, el joven fue hallado muerto en su celda de aislamiento del Departament Especial de Règim Tancat (DERT) de la prisión de El Catllar.

La víctima había ingresado por primera vez en dicha cárcel el 26 de octubre de 2018, cuando contaba con 18 años. Había sido diagnosticado de trastorno antisocial de la personalidad, abuso de cocaína y cannabis, y trastorno agresivo grave, por lo que se le pautó medicación ansiolítica.

Autolesiones

El 14 de noviembre se causó lesiones superficiales, sin apreciarse ideación de muerte. El 31 de enero de 2019, el interno realizó un primer intento de suicidio cuando estaba en una celda del DERT. Prácticamente una semana después, el 8 de febrero, obtuvo la libertad.

Al cabo de un año, el día 25 de febrero de 2019 volvió a entrar en prisión, de la que salió al cabo de 22 días, el 18 de marzo. Y el mismo año, el 4 de septiembre, ingresó de nuevo. Y allí permaneció hasta su fallecimiento.

De los 307 días que permaneció entre rejas, más de la mitad los pasó en régimen de aislamiento en el Departament Especial de Règim Tancat.

La familia de la víctima presentó una reclamación de responsabilidad patrimonial ante el Departament de Justícia, Drets i Memòria –posteriormente de Justícia i Qualitat Democràtica–.

Una resolución del mismo, de 11 de mayo de 2023, rechazó la petición. Ante ello, la familia presentó un recurso contencioso-administrativo, que ahora el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) ha rechazado.

La demanda

En la demanda, la familia recordaba que el interno falleció de la misma manera que lo había intentando en 2019, colgado de una sábana anudada al cuello. En aquella ocasión, los funcionarios, al abrir la puerta de la celda, lo encontraron ligando la sábana a la ventana. «Como única respuesta de este primer intento de suicidio solo se practicó contención mecánica», relata el escrito.

Cinco meses después del primer intento, cuando ingresó de nuevo en la cárcel, dijo que continuaba consumiendo cannabis y benzodiazepinas, siendo derivado a Salut Mental por los antecedentes conocidos y por demanda en escalada de más medicación.

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