Un total de 58 presos han cambiado de sexo desde que entró en vigor la ‘ley trans’

SOCIEDAD

Del conjunto, 48 cambios corresponden de hombre a mujer y los otros 10 restantes son de mujer a hombre

THE OBJECTIVE (Javier Sánchez). FOTOGRAFÍA: IA.- Un total de 58 personas privadas de libertad han cambiado su sexo registral desde la entrada en vigor de la ley trans, según una resolución de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE. Del total, 48 corresponden a cambios de hombre a mujer y otros 10 de mujer a hombre, de acuerdo con la información facilitada por el Ministerio del Interior en respuesta a una solicitud presentada al amparo de la Ley de Transparencia.

La cifra corresponde al periodo comprendido entre la entrada en vigor de la Ley 4/2023, de 28 de febrero, el 2 de marzo de 2023, y la fecha en la que Instituciones Penitenciarias respondió a la petición de información. La norma introdujo la posibilidad de modificar el sexo registral mediante una declaración de voluntad en el Registro Civil, sin necesidad de informes médicos o tratamientos hormonales previos.

La propia resolución precisa que solo se contabilizan las resoluciones de cambio registral de las que ha tenido conocimiento la Administración penitenciaria mientras la persona permanecía en prisión. Eso significa que el dato no necesariamente engloba todos los cambios registrales realizados por personas privadas de libertad. A pesar de ello, la cifra se ha duplicado en comparación con las solicitudes que había hace tan solo un año (25).

 

Interior no controla las solicitudes de cambio de módulo

La resolución responde también a otra cuestión relacionada con la aplicación de la ley trans en las cárceles españolas. El Ministerio del Interior reconoce expresamente que no dispone de un control estadístico sobre varias de las cuestiones planteadas en la solicitud de información.

En concreto, afirma que no contabiliza cuántas personas han solicitado el cambio de género en prisión, ni cuántos internos han pedido ser trasladados a un módulo masculino alegando ser hombres trans. Tampoco controla cuántas han solicitado ingresar en un módulo femenino tras identificarse como mujeres trans.

La ausencia de esos registros impide conocer cuántos de los cambios registrales han ido acompañados de una petición para modificar el módulo de internamiento, o incluso el centro penitenciario. No obstante, Instituciones Penitenciarias explica que la asignación de los internos a un determinado centro o módulo no depende automáticamente del sexo registral, sino que se analiza de manera individualizada, a través de un «análisis holístico» por parte de los Equipos Técnicos y de las Juntas de Tratamiento de cada prisión.

 

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