¿La infraestructura condiciona el perfil?
En estas cuatro décadas, el centro penitenciario de Valladolid ha sufrido una importante transformación en el perfil de los reclusos y algunas de las infraestructuras.
EL ESPAÑOL. (ÁNGEL PISANO). FOTOGRAFÍA: PIXABAY. Lo que se conocía como ‘Cárcel Nueva’, en la calle Madre de Dios, ya no lo era tanto. Los presos duplicaban la capacidad del centro y hasta instituciones penitenciarias llegó a reconocer que las instalaciones no cumplían los requisitos. Fue entonces cuando se decidió construir un nuevo centro.
Más moderna, más innovadora y adaptada a la época. Junto a las cárceles de Jaén, Picassent o Villabona, fue una de las primeras en incorporar un sistema automatizado en uno de sus módulos. El 22 de junio de 1985 abrió sus puertas el Centro Penitenciario de Valladolid, más conocido como cárcel de Villanubla por su proximidad al municipio vecino, pero que pertenece a Navabuena, en el término municipal de la capital.
La cárcel de Villanubla cumple 40 años. Una efeméride que, no obstante, no será celebrada institucionalmente, ya que no ven en esta fecha una cifra significativa y optan por esperar al 50 aniversario, según confirmación oficial a este periódico. Pero esto no evita que no sea posible hacer una radiografía a estas cuatro décadas de transformación en el centro penitenciario de Valladolid. «Hubo una época en la que los presos no querían venir aquí«, relatan algunas de las fuentes consultadas por este periódico.
La posibilidad de abrir las puertas desde una sala de mando dotaba de seguridad a los trabajadores y un mayor control de los internos más conflictivos. «Llegamos a tener la crème de la crème«, apunta una de las fuentes consultadas por este periódico.
Esta misma persona precisa que antes, además, la cárcel de Villanubla era «mucho más restrictiva», haciendo del lugar un espacio detestado por los propios presos. Una situación que a día de hoy ha cambiado, con un perfil más provincial….
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