Límites.
El documental sobre el asesinato de Ana María Páez por parte de María Ángeles Molina contiene imágenes que no cuentan con el consentimiento de la condenada
CRÓNICA. (ALBERT MARTÍNEZ). FOTOGRAFÍA: PIXABAY. Netflix ha suspendido la emisión del documental Angi: Crimen y mentira, que narra el asesinato de Ana María Páez por parte de María Ángeles Molina, conocida como Angie, en 2008. La compañía audiovisual ha tomado la decisión después de que Angie solicitase ante los juzgados de Tarragona la suspensión cautelar de la emisión porque en la serie aparecen imágenes que no cuentan con su consentimiento.
La plataforma de streaming ha eliminado de YouTube todos los tráileres que se habían publicado hasta el momento y ha borrado de su catálogo la ficha de producción de la obra.
Ahora, la decisión está en manos de la justicia, que debe dilucidar si da la razón a la plataforma y se puede retomar el estreno sin modificaciones; o se ve obligada a cancelar la emisión o reeditar su producción. La plataforma de streaming ha eliminado de YouTube todos los tráileres que se habían publicado hasta el momento y ha borrado de su catálogo la ficha de producción de la obra.
Ahora, la decisión está en manos de la justicia, que debe dilucidar si da la razón a la plataforma y se puede retomar el estreno sin modificaciones; o se ve obligada a cancelar la emisión o reeditar su producción.
Angie y el crimen casi perfecto
El asesinato de Ana Maria Páez se bautizó como el crimen casi perfecto porque Angie alteró y manipuló la escena y el cuerpo de la víctima con la intención de escenificar algo que realmente nunca había ocurrido.
La víctima fue hallada desnuda y con una bolsa de plástico en la cabeza en un piso de alquiler turístico del número 36 de la calle Camprodón del barrio de Gràcia de Barcelona.
Al principio, los investigadores pensaron que se trataba de un suicidio o, incluso, del fatídico resultado de una arriesgada práctica sexual. Sin embargo, la investigación policial pronto reveló que la asesina planificó durante años la muerte de Ana con un solo fin: el dinero. Al lado del cadáver: una peluca negra delató, al cabo de los días, la presencia de Angie en el escenario del crimen.
Lo planificó a conciencia
Según se desprendió de la investigación policial, desde 2006, dos años antes del crimen, Angie suplantó la identidad de la víctima para contratar préstamos bancarios y seguros de vida
Pero para cobrarlos, Ana tenía que morir. A pesar del concienzudo diseño de su coartada, pues el día de los hechos viajó hasta Zaragoza para recoger las cenizas de su madre – fallecida años atrás -, los Mossos d’Esquadra llegaron hasta ella.
En las sucursales bancarias donde se hacía pasar por Ana Páez, ataviada con pelucas corte Cleopatra como la hallada en la escena del crimen, la conocían como la del Porche. Y es que, su insaciable necesidad de aparentar una vida de lujos que no tenía, la condujo hasta el extremo de matar por dinero.
Las cámaras de videovigilancia de los bancos la captaron y, a pesar de simular el peinado de su víctima, el novio de Ana la reconoció cuando los Mossos le enseñaron las imágenes de dichas entidades. La pareja la conocía de vista, Angie y Ana habían sido compañeras de trabajo y eran amigas; o, al menos, eso creía la fallecida.
Los errores que condenaron a Angie……..
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