Octava prórroga de la prisión provisional para Pablo González: pasará más de dos años en la cárcel sin juicio y sin pruebas

La Justicia polaca ha decidido por octava vez mantener al periodista español entre rejas sin establecer fecha para su juicio y sin haber presentado pruebas contra él en los dos años que lleva en prisión.

PÚBLICO.(NACHO CALLE). FOTOGRAFÍA: PIXABAY.

El periodista Pablo González, colaborador de Público y de otros medios españoles, fue detenido la noche del 28 de febrero de 2022, poco después de que comenzara la invasión Rusia en Ucrania. En unos días, cumplirá dos años en prisión y el Tribunal de Apelaciones de Lublin (Polonia) que estudia su caso ha decidido este jueves que siga entre rejas, al menos, otros tres meses más.

En una vista que estaba programada para las 11.00 horas de la mañana, y de la que el tribunal había informado a Público, la Justicia polaca ha decidido prorrogar por octava vez la prisión provisional del reportero.

El reportero fue detenido por los servicios secretos polacos en su hotel cuando informaba desde la ciudad de Przemyśl, muy cerca de la frontera con Ucrania, sobre la crisis de migrantes que el conflicto estaba provocando. La Justicia polaca le acusó entonces de ser un espía ruso: «Fue identificado como un agente de la Dirección Principal de Inteligencia del Estado Mayor General Ruso (GRU). Realizó actividades de espionaje para Rusia sirviéndose de su condición de periodista», aseguró en 2022 el portavoz del Ministerio de Servicios Especiales, Stanisław Żaryn.

Desde entonces, nada más. Ni una prueba, ni un juicio, ni una declaración. Nada. Pablo González es el único periodista de la Unión Europea encarcelado en una prisión de un Estado miembro. Una anomalía que ha sido denunciada por diversas organizaciones profesionales de periodistas, ONG y asociaciones de la sociedad civil. De hecho, desde Reporteros Sin Fronteras se llegó a denunciar que se trataba de un caso del que «no hay precedentes en la Unión Europea«.

En estos dos años, no han trascendido pruebas contra Pablo González. Los tribunales no han informado sobre hechos concretos que sirvan para respaldar las acusaciones y la defensa del periodista tampoco ha expuesto posibles actuaciones del reportero que la Justicia polaca les haya trasladado.

Sombras sin pruebas

Las únicas informaciones sobre la actividad de Pablo González para justificar su detención han salido de un medio opositor ruso que, hasta en dos ocasiones, ha señalado al periodista como espía y que ha contado con el respaldo en la difusión de esta idea de algunos medios españoles.

En mayo de 2023, el medio Agentstvo aseguraba que había accedido a una fuente que les había relatado que en «los dispositivos digitales del ‘periodista’ español» se habían encontrado informes sobre Zhanna Nemtsova, hija del opositor ruso Boris Nemtsov –asesinado en Moscú en 2015–, y sobre personas del entorno de la fundación que ella misma impulsó en honor a su padre.

Como ya contó Público, la información publicada no respaldaría la acusación de espionaje contra Pablo González. El periodista está acusado de espionaje según el artículo 130.1 del Código Penal polaco y ese artículo deja claro que solo se tienen en cuenta los delitos contra la República de Polonia. Es decir, no hace referencia a recopilar información o espiar a ciudadanos extranjeros. Además, el supuesto espionaje no se habría llevado a cabo siquiera en Polonia, según la información de Agentstvo. Así, según fuentes jurídicas consultadas por este medio, recopilar información sobre ciudadanos rusos o de otra nacionalidad que no sea la polaca no estaría contemplado en el delito del que se acusa al periodista.

Después de estas informaciones, ya en noviembre de 2023, el mismo medio publicó otra información que sembraba otra vez la duda sobre Pablo González. En esta ocasión, Agentstvo aseguraba que en una investigación habían descubierto que el periodista español «tomó los mismos vuelos que el oficial de inteligencia Sergei Turbin» y que este viaje «confirmaría la acusación de los servicios de inteligencia polacos».

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