Una funcionaria en prácticas salva la vida de un preso de Sevilla I que había intentado ahorcarse

El recluso, que fue condenado en 2o11 por haber agredido a dos trabajadores de la cárcel de Picassent, ha sido encontrado este lunes semiinconsciente en su celda

ABC DE SEVILLA (SILVIA TUBIO).- Una funcionaria en prácticas le ha salvado la vida a un preso de Sevilla I que había intentado ahorcarse en su celda. La trabajadora ha encontrado al recluso semiinconsciente y a punto de morir durante el recuento de las siete y media de esta mañana, según han confirmado fuentes penitenciarias.

El interno habría intentado suicidarse colgándose del tubo de la cisterna del wc de su celda. A las siete y media de la mañana, cuando la funcionaria realizaba el recuento, se lo ha encontrado suspendido aunque aún con vida. Gracias a la rápida intervención de esta trabajadora, el recluso ha sobrevivido. Tras el primer auxilio ha sido atendido por los servicios sanitarios del 061, que lo han trasladado a un centro hospitalario.

Los hechos han ocurrido en el módulo 55, un departamento de respeto donde están internos que presentan una buena evolución. Se da la circunstancia que el recluso fue condenado en 2011 por agredir a dos funcionarios de la cárcel de Picassent. Pero en estos momentos no estaba considerado como un interno problemático.

Dos intentos en menos de un mes y un muerto
La funcionaria pertenece a la última promoción. Se encuentra en estos momentos en su periodo de formación y no será hasta el año próximo cuando ingrese en la carrera de funcionario. A pesar de su falta de experiencia se encontraba este lunes por la mañana sola en la custodia del módulo donde se ha producido el intento de suicido y que alberga a más de medio centenar de reclusos. Desde la asociación de funcionarios TAMPM recuerdan que estos trabajadores al estar en prácticas deben estar siempre acompañados por un funcionario veterano, pero la falta de personal, que se agudiza además en los periodos vacacionales, propicia estas situaciones que califican de «habituales».

Éste es el segundo intento de suicidio que se produce en menos de un mes en la misma prisión sevillana. El pasado 27 de junio, los funcionarios salvaban la vida de otro recluso del módulo 53 que se había anudado una cuerda al cuello y se había colgado de los barrotes de su litera. El interno estaba bajo el protocolo de prevención de suicidios y tenía un compañero de apoyo, pero en el momento de ocurrir los hechos estaba dormido. Los funcionarios accedieron al departamento cuando el interno aún estaba con pulso.

Además el pasado 14 de julio aparecía muerto, también en Sevilla I, un preso de 34 años que estaba de paso. Acababa de llegar a la prisión sevillana procedente de otro centro y días después debía ser conducido a Huelva. Fue hallado sin vida en su cama sin signos de violencia lo que hacía apuntar a una muerte por sobredosis.

 

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