Los presos volverán a recibir visitas a través del cristal

El descenso de contagios permite reabrir los locutorios en las dos cárceles de la provincia al 50%, pero siguen suspendidos los vis a vis y la entrada de personal de ONG hasta el día 4

LA TRIBUNA DE CIUDAD REAL (PILAR MUÑOZ).- La situación epidemiológica ha mejorado fuera y dentro de las cárceles ciudadrealeñas y permite reabrir los locutorios al 50%, es decir, que los presos puedan recibir visitas de sus familiares a través del cristal y comunicar con ellos mediante el teléfono instalado en estas cabinas durante 40 minutos como máximo. Según han indicado a este diario fuentes del sindicato CSIF, los locutorios de la prisión de Herrera se volverán a abrir mañana viernes, aunque sólo la mitad de las 14 cabinas individuales disponibles. De este modo, únicamente podrán recibir visitas siete presos en cada uno de los tres turnos de mañana y tarde. El número de familiares está restringido a dos por cada recluso. Los vis a vis siguen suspendidos, como también la entrada de voluntarios de ONG, docentes de enseñanza reglada no universitaria y  sacerdotes católicos y representantes de otras confesiones.

Éstas y otras medidas de la misma naturaleza se adoptaron en la cárcel de Herrera de La Mancha a raíz de las recomendaciones de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias remitidas el 2 de febrero a las cárceles, dejando a criterio de la dirección de las prisiones su aplicación. Estas medidas estarán en vigor hasta el 4 de marzo, día en el que se revisarán y en función de la situación epidemiológica se levantarán o no.

Todas las restricciones adoptadas persiguen frenar la propagación del coronavirus entre internos y trabajadores. En este sentido, desde el sindicato CSIF indican a este periódico que la incidencia de contagios en la cárcel de Herrera de La Mancha ha bajado de forma significativa. Actualmente sólo hay un funcionario positivo en COVID-19 y otro en espera de confirmación de la prueba diagnóstica. Hay un tercero que lleva tiempo de baja al seguir dando positivo y que no está dentro de los ocho funcionarios que dieron positivo hace unas semanas en las pruebas diagnósticas de detección de COVID-19.

Entre la población reclusa no hay ningún caso de coronavirus. La suspensión de permisos, vis a vis y otras comunicaciones, así como de los traslados no sanitarios o judiciales y aquellos que no son imprescindibles «ha favorecido» que no haya contagios, apuntan las fuentes. En este sentido, indican que para que los presos no pierdan el contacto con sus familias por estas restricciones, se han potenciados las videollamadas. Un sistema que además ha posibilitado la comunicación con la familia a muchos presos que no reciben visitas del núcleo familiar por diversas circunstancias.

Aunque Herrera de La Mancha no ha sido una de las prisiones más castigadas por el coronavirus, en  la primera ola hubo brotes con presos contagiados, uno de ellos tuvo que ser ingresado. También murió el guardia Civil Francisco Javier Collado, destinado en esta prisión.

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