La subdirectora de la cárcel de Villena sufre un ataque en la calle antes de declarar contra tres funcionarios

Instituciones Penitenciarias, Delegación del Gobierno y el sindicato ACAIP-UGT han condenado los hechos, que están siendo ya investigados

SER (Sonia Martín).- Instituciones Penitenciarias condena y muestra su rechazo e indignación por el brutal ataque que sufrió este lunes 6 la subdirectora de seguridad de la cárcel de Villena (Alicante II) en la puerta de su casa.

El sindicato UGT-ACAIP, por su parte, ha condenado también los hechos en una rueda de prensa en el propio centro penitenciario, donde ha exigido que los funcionarios sean considerados agentes de la autoridad.

Los hechos sucedieron en la mañana del lunes, cuando la subdirectora de Seguridad salía por la puerta de su domicilio y entre cinco o seis encapuchados la rodearon y amedrentaron.

Tres de ellos la sujetaron por detrás mientras otro le propinó dos fuertes golpes en la cara a la vez que la amenazaba con que mantuviera “la boca cerrada” en una declaración que tenía pendiente para hoy. De hecho, esta misma mañana de martes  ha declarado en el marco de una investigación interna abierta sobre la actuación de tres funcionarios en la reducción de un interno, enfermo mental, que tuvo lugar el pasado 16 de agosto en el centro penitenciario.

Los subdirectores de Seguridad de los centros son los responsables de la custodia de las imágenes que se graban en el interior de las prisiones y la de Villena custodia las del incidente de agosto que son parte fundamental para esclarecer los hechos acontecidos.

De hecho, la subdirectora ya había recibido amenazas similares por WhatsApp a través de un número oculto, hecho éste que se había puesto en conocimiento de los inspectores para que se añadieran al expediente de investigación abierto. Ahora, tras el ataque sufrido, ha denunciado los hechos ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Gloria Calero, ha condenado esta agresión y ha asegurado que los hechos no quedarán impunes.

Ir arriba