La cárcel de Zuera aísla a tres presos que se rebelaron por falta de mascarillas

La madre de un cuarto interno denuncia que a su hijo le agredieron siete funcionarios tras la protesta.

HERALDO.ES (RAMÓN J. CAMPO).- Tres internos de la prisión de Zuera intentaron el pasado 18 de marzo un plante con sus compañeros del módulo 1 (el más duro del centro penitenciario) protestando porque carecen de mascarillas para protegerse del coronavirus, han perdido las comunicaciones con la familia y creen que en esta situación los dejarían morir.

Según fuentes penitenciarias, el intento de rebelión se produjo sobre las 13.30, en el intervalo entre la comida y la retirada posterior a las celdas, pero no consiguió seguidores entre los presos. Aun así, a modo de sanción, los tres internos fueron trasladados de forma provisional al módulo de aislamiento de Zuera a la espera de que se convocara una junta extraordinaria para aplicarles el artículo 75.1 del reglamento y rebajarlos de clasificación, de segundo a primer grado.

Los tres reclusos, que responden a las iniciales A. G. G., A. F. G. y R. G. M.,no lograron movilizar al resto de internos. Sin embargo, al rebajarles el grado han visto reducidos algunos beneficios, como el tiempo de salida al patio (de tres horas a una) o los permisos, aunque durante la crisis sanitaria no se conceden.

Según la versión oficial, un cuarto interno (D. G. G.) se negó también a entrar en la celda a las 14.00 después de la comida, como se les lleva ahora al aplicar el estado de alarma, y también fue trasladado al módulo de aislamiento. Pero al día siguiente fue trasladado al módulo 10.

Visita de la abogada

El pasado viernes, la abogada Ana Sebastián, que defiende a D. G. G., acudió a la cárcel de Zuera para visitarlo por la urgencia del caso, pero explica que le habían impedido comunicar con él por considerar que no era motivo urgente. «Pedí verlo porque su madre había denunciado en el juzgado de guardia que él fue agredido por varios funcionarios y había sufrido varias lesiones, pero no me permitieron visitarlo», señaló ayer la abogada defensora, quien va a intentarlo de nuevo.

Aun así, fuentes de Instituciones Penitenciarias negaron ayer que se produjera tal agresión al interno por parte de ningún funcionario. Asimismo, agregaron que todos los abogados que acuden al centro penitenciario pueden visitar a sus clientes.

El interno D. G. G. cumple una pena de un año por agresión a su pareja, le quedan dos meses para salir y fue trasladado de la prisión de Logroño a Zuera a mediados de marzo, cuando empezó el coronavirus. Su madre pudo hablar con él por teléfono después de que ocurrieran los hechos e interpuso una denuncia porque, según el preso, le habían agredido siete funcionarios y no recibió asistencia médica por las lesiones que tenía en varias partes del cuerpo.

En una carta remitida por la madre del preso, explicó que le agredieron siete funcionarios el pasado 18 de marzo a las 14.00 en el módulo 1 tras pedirles a los internos que regresaran a sus celdas.

Agrega que su hijo subió a la celda, como habían ordenado, pero reconoce que varios presos organizaron «una reyerta» en contra de los mandatos de los funcionarios, en la cual su hijo no participó. Según la denuncia, cuando estaba en su celda, un funcionario entró y comenzó a meterse con él y a empujarle. Por ese motivo, el interno solicitó al funcionario su número de placa, a lo que este se negó. Luego el funcionario llegó con otros seis compañeros y le propinaron golpes, dice.

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