La biblioteca de la cárcel de Pamplona colaborará con la red pública de Navarra.

El proyecto supone, en palabras del consejero Eduardo Santos, "profundizar en el aspecto humanista de la ejecución penal, permitiendo a la población reclusa el acceso a la cultura

DIARIO DE NAVARRA. EUROPA PRESS PAMPLONA. La biblioteca del centro penitenciario de Pamplona colaborará, próximamente, con la red pública de bibliotecas de Navarra con “las facilidades que ello supone para el préstamo de obras y el acceso de las personas reclusas al fondo bibliotecario de la Comunidad Foral”.

Ese es el objetivo de los trabajos que vienen realizándose entre la dirección del centro penitenciario y los departamentos de Cultura y Deporte, por un lado, y Políticas Migratorias y Justicia, por otro. Unos trabajos que hoy han vivido un nuevo paso, con la celebración de un encuentro entre las tres partes en el Palacio de Navarra, ha destacado el Ejecutivo foral en una nota.

 

La consejera de Cultura y Deporte, Rebeca Esnaola, y el consejero de Políticas Migratorias y Justicia, Eduardo Santos, han recibido al director del Centro Penitenciario de Pamplona, Enrique Soto, y la subdirectora de Tratamiento, Marta Miñana, para avanzar en las necesidades técnicas que el proyecto requiere. En la reunión ha estado también presente Asun Maestro, directora del Servicio de Bibliotecas del Gobierno de Navarra.

El proyecto supone, en palabras del consejero Eduardo Santos, “profundizar en el aspecto humanista de la ejecución penal, permitiendo a la población reclusa el acceso a la cultura del que ninguna sentencia puede privarles”.

“Esta iniciativa forma parte de nuestra idea de que los servicios públicos, desde la atención sanitaria hasta cuestiones como lo cultural, lleguen también al centro penitenciario, que es parte de nuestra sociedad, por muy privadas de libertad que estén las personas internas”, ha explicado Santos.

La consejera Rebeca Esnaola, por su parte, ha resaltado que “es importante trabajar para llegar con la lectura a todos los lugares y a todas las personas; la esencia de las bibliotecas es la de ser centros para la formación y aprendizaje permanentes”. “La biblioteca tiene el deber y el compromiso de fomentar la lectura y mejorarla mediante un acceso al conocimiento”, ha remarcado.

Las tres partes implicadas en la cuestión coinciden en “la necesidad y la importancia de que la red pública de bibliotecas integre a la biblioteca del centro penitenciario”. Los trabajos se centran ahora en resolver las cuestiones logísticas que esta integración implica.

Se trata, entre otras cuestiones, de que desde el centro penitenciario se pueda acceder al catálogo general de obras, y articular los procedimientos de préstamo que sean necesarios.

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