En los últimos 12 años se han triplicado los suicidios en cárceles con cada vez menos presos

Desde 2011 la población encarcelada se ha reducido en un 21%, mientras que los suicidios se han incrementado un 209%. En consecuencia, las autoridades afinan los protocolos de prevención de suicidios en pro de evitar estas muertes.

PÚBLCO.ES. EMILIA.G MORALES. FOTOGRAFÍA: JOSÉ OLIVA.EUROPA PRESS. La celda en silencio y dentro de ella un cuerpo que no respira. Cerca, una nota que recoge las últimas palabras garabateadas. Las de Paco Ortiz, atracador y eterno preso, fueron “¡Insumisión! ¡Insurrección! ¡Anarquía, Libertad y Dignidad!”, según publicaron varios blogs tras su suicidio en la cárcel de Badajoz en 2003.

La firma al final de la nota cambia, pero la escena se repite cada vez con más frecuencia. De aquellos que se hicieron famosos por los crímenes que cometieron –o que negaron haber cometido–, han trascendido sus nombres. Pero la estadística está llena de presos anónimos que ponen fin a su vida dentro de los penales españoles. Cada vez el contador muestra cifras más altas. En doce años, el número de personas que se han suicidado en las prisiones españolas se ha incrementado un 209%.

El Informe de mortalidad de la Secretaría de Instituciones Penitenciarias (IIPP) del 2011 obtenido por Público a través de una solicitud de información pública, da fe de 11 casos. Los datos más actualizados de esta Institución relativos al 2022 estiman en 33 el total de hombres y mujeres que acabaron con su vida bajo la tutela del Estado, según han confirmado a este periódico fuentes de dicho organismo. Este cálculo no incluye los fallecimientos en penales de Euskadi y Catalunya, cuyos centros gestionan las autoridades autonómicas.
En una tendencia inversa, la población reclusa ha descendido un 20,6% en el mismo periodo, pasando de 58.534 a 46.468 personas, de acuerdo a las estadísticas del Consejo General del Poder Judicial. De nuevo, estas cifras no incluyen a Euskadi y Catalunya. Así, mientras en 2011 la proporción de suicidios en prisiones españolas era de dos cada 10.000 reos, actualmente es de siete cada 10.000.

Nadie parece tener muy claro a qué se deben estos incrementos. Desde Instituciones Penitenciarias no se atreven a dar una respuesta concluyente sobre las razones que llevan a cada vez más presos a acabar con su vida. A la par, señalan que lo que ocurre en las cárceles no está desconectado de lo que pasa fuera de ellas. Y es que más allá de los muros de las prisiones los suicidios también han aumentado.

En España, el incremento de las muertes por esta razón es sostenido desde que se tienen registros. En 2022, 4.097 personas se quitaron la vida en nuestro país, según los datos provisionales de la Estadística de defunciones según causa de muerte del INE de dicho año. Esto supuso un 14,8% más de fallecimientos por esta razón que en 2016.

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