El Síndic ve un “agravio” y una “violación de derechos” en la suspensión del tercer grado

LOS PRESOS DEL "PROCÉS"

Critica que se condicione el régimen penitenciario de los presos independentistas a “renunciar a la ideología”

LA VANGUARDIA (LUIS B. GARCÍA).- El Síndic de Greuges ha considera “ajustado a derecho” la aplicación del régimen del artículo 100.2 RP y la progresión a tercer grado por parte de la Administración penitenciaria catalana, después de que todas las propuestas y decisiones hayan sido confirmadas por tres juzgados de vigilancia penitenciaria “diferentes e independientes”, y a pesar de que el Tribunal Supremo se ha decretado competente para decidir al respecto. El defensor del pueblo catalán destaca que este “es la primera vez” que ocurre y supone una “cierta falta de confianza en los jueces de vigilancia penitenciaria”, como es la primera vez que la Fiscalía recurre la decisión administrativa de estos juzgados. Este hecho le hace concluir que los presos han sufrido por ello “un agravio y una situación desigual”, y se les ha “lesionado sus derechos”.

Así lo señala el organismo que dirige Rafael Ribó, en el informe Afectació de drets en l’execució penitenciària de la sentència del Tribunal Suprem 459/2019 al Parlament de Catalunya, un informe presentado este viernes ante el Parlament y en el que se cuestiona la pretensión de la Fiscalía en este asunto, “que se pretenda condicionar el acceso a un determinado tratamiento penitenciario a someterse a un programa de reinserción con el fin de inculcarles determinadas ideas”.

Los juzgados de vigilancia “valoran desde una óptica más objetiva la evolución de la persona privada de libertad” y“no están contaminados por el sesgo de hechos y presencialidad del juicio e imposición de pena”.

El Síndic apunta que es la primera vez que el Supremo establece que es el tribunal sentenciador el competente para conocer en última instancia del régimen flexible del artículo 100.2, lo cual expresa claramente “una cierta falta de confianza hacia los jueces de vigilancia penitenciaria, que son los órganos especializados con sensibilidad y formación específica”, y además son quienes “valoran desde una óptica más objetiva la evolución de la persona privada de libertad”. De hecho, el Síndic defiende que estos jueces “no están contaminados por el sesgo de hechos y presencialidad del juicio e imposición de pena”.

Con respecto al tercer grado suspendido a los presos independentistas, el Síndic también advierte de que “nunca se había aplicado el efecto suspensivo con motivo del recurso del Fiscal contra la decisión administrativa”, sin embargo, “la primera vez fue con relación a las siete personas que cumplen pena en Lledoners”, y el defensor del pueblo catalán considera que esta decisión “ha venido condicionada por el auto del Tribunal Suprem”, de manera que “estas personas han sufrido un agravio y una situación desigual” y se les ha “lesionado sus derechos”.

Recuerda que obligar a renunciar a la propia ideología debe considerarse una vulneración de la libertad ideológica

Esa violación de derechos se basa en que, por un lado el Supremo introduce circunstancias que no prevé la norma para resolver sobre los mecanismos de reinserción y que, a juicio del Síndic, son contrarias al principio de legalidad. Y por el otro, recrimina a la Fiscalía que haga hincapié en ponga en cuestión el tercer grado con elementos que son propios de la sentencia condenatoria y de la imposición de la pena, como la gravedad de los hechos. Además, afea al Ministerio Público que haga “interpretaciones restrictivas” sobre el artículo 100.2 RP.

En general, el informe cuestiona que se pretenda condicionar que los condenados puedan acceder a un determinado tratamiento penitenciario en función de si se someten a un programa de reinserción “con el fin de inculcarles determinadas ideas”. De hecho, el Síndic recuerda que obligar a renunciar a la propia ideología debe considerarse una vulneración de la libertad ideológica, en el sentido que indican tanto el Tribunal Constitucional como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).

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