La APDHA denuncia la situación que se vive en las cárceles y en especial “la falta de recursos destinados al tratamiento para abordar la salud mental y la drogodependencia, así como el aislamiento y las largas condenas, que hacen imposible la reinserción de las personas presas”.

 Pro Derechos Humanos señala que en 2021 “la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias registró un total de 184 muertes en prisión” y que “a pesar de que en los últimos 12 años la población penitenciaria se ha reducido, los suicidios se han incrementado un 209%”.

APDHA explica que “muchas de las muertes que se producen en prisión por suicidio, sobredosis, desatención médica, son completamente evitables”. La asociación andaluza, en este sentido, recuerda  que “el derecho a la Salud es universal, y no puede verse limitado por la privación de libertad“.

En las cárceles españolas, añade la APDHA, “sólo están cubiertas un 50% de las plazas de la plantilla sanitaria penitenciaria”, lo que ha provocado que “muchas prisiones se queden sin médico“. En algunas cárceles se han implantado guardias telemáticas, y hay centros penitenciarios “donde se está recurriendo incluso a la sanidad privada para subsanar la falta de médicos”.

Las prisiones tienen una alta incidencia de enfermedades infecciosas, como VIH, hepatitis o tuberculosis, “mucho más elevada que la población en libertad”, así como “un alto porcentaje de personas con patologías mentales“. Sin embargo, denuncia la asociación humanitaria, “cada vez hay más escasez de personal sanitario y se sigue sin contar con psiquiatras y especialistas en psicología clínica”.

Por ello, APDHA reclaman “la transferencia de las competencias sanitarias a las Comunidades Autónomas para su integración en los servicios autonómicos de salud, como se estableció en la Ley de Cohesión y Sanidad de 2003”, que lleva 18 años sin desarrollarse.

La asociación andaluza pone sobre la mesa otras medidas, como fomentar penas alternativas a la cárcel, la eliminación del confinamiento prologado “y las contenciones mecánicas”, plazas para mujeres con igual dotación de recursos que para los hombres y “que se destinen los recursos terapéuticos necesarios para dar atención a las personas con problemas de salud mental” en las prisiones.

Con estas reivindicaciones, la asociación Pro Derechos Humanos, junto a organizaciones civiles que trabajan en el ámbito de las prisiones y familiares de presos, ha impulsado, como cada año, la concentración en el aparcamiento de los centros Puerto I y Puerto II, que tendrá lugar este viernes con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Sida.