Casi 13.000 presos han pasado por cursos de sensibilización en seguridad vial

Casi 13.000 presos en cárceles dependientes de la administración central han participado desde 2010 en cursos de sensibilización en materia de seguridad vial, 7.000 han aprobado en ese periodo el examen teórico del carne de conducir y 500 el práctico.

COPE.- Casi 13.000 presos en cárceles dependientes de la administración central han participado desde 2010 en cursos de sensibilización en materia de seguridad vial, 7.000 han aprobado en ese periodo el examen teórico del carne de conducir y 500 el práctico.

Son datos que ha ofrecido este jueves el director general de Ejecución Penal y Reinserción Social de Instituciones Penitenciarias, Miguel Ángel Cuenca, en un acto organizado en la cárcel de Aranjuez (Madrid VI) por la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) dentro de la Vial Week (Semana de la Seguridad Vial).

Un centro penitenciario con 900 reclusos, de los que 100 cumplen condena por delitos contra la seguridad del tráfico (unos 1.000 en todos el país). Alrededor de 60 han acudido al acto para escuchar por parte de los responsables de la CNAE los peligros de conducir bajo los efectos del alcohol y de las distracciones al volante y la necesidad de usar el cinturón de seguridad.

Una mayoría de ellos ha levantado la mano cuando el fiscal coordinador de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, ha preguntado cuántos eran reincidentes y solo uno lo ha hecho cuando ha interrogado por los que cumplían condena por homicidio imprudente.

Antes del acto, y en declaraciones a los medios, Vargas ha valorado que, tras lo peor de la pandemia de la covid-19, hayan podido recuperarse en las cárceles los programas de reinserción, así como las clases para obtener el carné de conducir (el teórico) y los cursos de recuperación de puntos.

Tráfico, según han recordado a Efe fuentes penitenciarias, concede un plazo de dos años para poder examinarse del práctico una vez aprobado el teórico. Y es así porque, lógicamente, los presos tienen que aprovechar permisos penitenciarios para poder dar las clases prácticas, por lo que generalmente se examinan reclusos ya en el final de la condena.

Vargas ha indicado que hay varios perfiles del recluso por delitos viales y ha definido a algunos como una persona asocial, que no es consciente de cómo hay que comportarse al volante, que es adicto a drogas o alcohol y que se cree que la carretera es suya.

Ir arriba