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La jueza cree que no hay riesgo de delinquir

Un preso con cáncer de páncreas y hepatitis C obtiene el tercer grado

21 de noviembre de 2017

MADRIDPRESS.COM.- (AGENCIA EUROPA PRESS).- El preso Francisco C. G., de 46 años y en pleno tratamiento de quimioterapia por un cáncer de páncreas, ha obtenido el tercer grado al entender la jueza que, pese a no ser aún una enfermad terminal, "su capacidad para delinquir se encuentra disminuida de forma considerable".

En el auto, al que ha tenido acceso EUROPA PRESS, su letrado, Juan Gonzalo Ospina Serrano, solicitó a la jueza la libertad condicional de su cliente alegando que posee "una enfermedad incurable" como es su cáncer de páncreas, por la que tiene "un índice altísimo de probabilidades de fallecimiento inminente".

Sin embargo, la magistrada María del Prado Torrecilla Collada del Juzgado de Vigilancia Penitenciara número 5 de Madrid ha denegado esta petición pero sí le ha concedido el tercer grado en un Centro de Inserción Social cercano a la residencia de su familia en Vila-Real.

La jueza esgrime que "si bien consta la existencia de una enfermedad grave", al encontrarse en los inicios de la misma no se puede calificar de incurable o terminal, ya que "se acaba de iniciar el tratamiento quimioterápico y su pronóstico de vida aproximado está entre el 46 y el 69 por ciento". En consecuencia, continúa, deniega su libertad porque no se cumple el requisito de riesgo patente para la vida "aunque su capacidad para delinquir se encuentre disminuida de forma considerable".

Francisco, con hepatitis C, exconsumidor de heroína y fumador activo, se encontraba en prisión provisional desde el pasado 9 de mayo en la cárcel de Estremera. Cuatro meses después tuvo que ser ingresado en el Hospital Gregorio Marañón "al haber sido encontrado en el suelo por los internos en un estado de semiinconsciencia", según relata su letrado en su petición al juzgado.

Allí se le detectó un linfoma, por el que está recibiendo sesiones de quimioterapia que le han hecho perder unos 30 kilos en siete meses. "La pérdida de salud de mi representado es irreversible. Se va a morir. No es posible que combata la enfermedad dado el estado en el que se encuentra", asegura Ospina.

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