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Así viven los presos en Guantánamo

7 de mayo de 2016

Ochenta detenidos todavía siguen internados en la prisión de la base naval estadounidense en la isla de Cuba

LA VANGUARDIA – (JORDI BARBETA).- El Centro de Detención de Guantánamo, tal como oficialmente se denomina la cárcel donde permanecen “detenidos” 80 sospechosos de terrorismo, se encuentra en la base naval que Estados Unidos ocupa en la isla de Cuba desde 1903, un recinto de 120 kilómetros cuadrados -50 de tierra firme- en plena bahía, habitado por personal militar algunos civiles estadounidenses y obreros filipinos y jamaicanos contratados a razón de dos dólares la hora. En total son unos 5.600 habitantes. En el perímetro de la cárcel trabajan unas 2.000 personas civiles y militares.

El presidente Obama ha prometido cerrarla antes de terminar su mandato, porque “es un mancha en el estado de derecho y contraria a nuestros valores”, pero el Congreso se resise a autorizarlo y el Departamento de Defensa se empeña en proclamar que es un lugar donde ahora se respetan los derechos humanos, aunque los detenidos no han sido acusados ni juzgados.

Campos de internamiento de máxima seguridad

A partir de 2002, cuando después del 11-S el presidente George W. Bush ordenó habilitar la cárcel para ubicar a los sospechosos de terrorismo detenidos en Afganistán y Pakistán se han habilitado progresivamente siete campos detención por los que han pasado cerca de 800 prisioneros. Tienen las características de las prisiones de máxima seguridad de Estados Unidos. Ahora quedan en funcionamiento los campos 5, 6 y 7. El Campo 5, construido en 2004, costó 16 millones de dólares y tiene capacidad para 100 internos. El Campo 6, 37 millones y en él caben 175 presos. Los periodistas que visitan Guantánamo tienen prohibido sacar fotografías en las que se identifiquen personas, ya sean militares o presos. Han de estar necesariamente cortadas o desenfocadas. Tampoco deben descubrirse dispositivos de seguridad, ni siquiera las cámaras de vigilancia. El material es revisado meticulosamente antes de abandonar la base y las imágenes que se consideran inapropiadas son borradas.

No todos los presos son iguales

En el Campo 5 se encuentran los detenidos con peor comportamiento y los que no quieren tener relación con los demás detenidos. Viven en células individuales, sin acceso a ningún espacio común y se desplazan con grilletes, eso sí, “acolchados”. El departamento de Defensa enseña a periodistas de todo el mundo el Campo 6, para intentar convencer a la opinión pública mundial que los presos reciben un trato “seguro, humano, legal y transparente”. Aquí los detenidos no llevan grilletes, tienen su celda individual pero comparten un espacio común en el que pueden relacionarse y un patio al aire libre donde suelen jugar al fútbol. Del Campo 7 no se suministra ninguna información, ni siquiera sobre su ubicación, alegando motivos de seguridad. En él permanecen los 15 presos considerados más peligrosos supuestamente implicados en los atentados contra las Torres Gemelas.

Respeto al Islam

Uno de los objetivos del Departamento de Defensa al organizar visitas de periodistas es demostrar que Estados Unidos está en guerra con el terrorismo pero no con el Islam. Todos los presos tienen a su disposición un ejemplar del Corán en su celda y todos los accesorios necesarios para realizar los cinco rezos diarios, que los guardias no interrumpen bajo ninguna circunstancia. Debajo del colchón, una flecha indica la dirección de la Meca. Un civil musulmán que se hace llamar Kazi, nacido en Jordania y criado en Kuwait, del que no se puede mostrar su cara, ejerce de “asesor cultural” para adiestrar a los guardianes en los preceptos del Islam. Kazi tiene interlocución directa con los presos del Campo 5 y 6, aunque algunos le rechazan. El asesor cultural no puede acceder a la cárcel secreta del Campo 7.

La biblioteca

Los presos del Campo 6 tienen acceso a una biblioteca con 35.000 libros, DVD, publicaciones y videojuegos en quince lenguas distintas. Las revistas en lengua árabe especializadas en fútbol son las más solicitadas y, por lo que se ve, las estrellas de la liga española tienen fervientes partidarios entre los presos. Los presos que lo solicitan también reciben suministro de material para actividades manuales como la pintura y la escritura. Los presos del Campo 6 tienen derecho a mantener correspondencia y comunicarse esporádicamente por teléfono y por Internet con su familia.

La enfermería y la alimentación forzada

El médico encargado del campo explica que los detenidos reciben toda la atención médica necesaria para asegurar su salud, exactamente igual que los soldados. El equipo médico lo componen cien sanitarios, incluido el servicio de atención psiquiátrica. Pese a que se registraron suicidios antes de 2009, el capitán asegura los casos de depresión no son distintos de los que puedan registrarse entre los militares. Los presos reciben tres comidas diarias. Los menús respetan los preceptos religiosos del Islam. Aún así, algunos presos se han declarado en huelga de hambre y han sido alimentados a la fuerza mediante sondas, tal como mostraba el médico. En la actualidad hay “menos de cinco” internos en huelga de hambre. Entre los nueve últimos presos transferidos este mes a Arabia Saudí se encontraba Tariq Ali Abdullah Ba Odah, que según su abogado pesaba 33,5 kilos en el momento del traslado. “Su vida no corría peligro”, aseguró el médico. La Cruz Roja visita el centro entre cuatro y seis veces al año.

Los mandos

El Coronel David E. Heath es el comandante que dirige la cárcel de Guantánamo. A los periodistas que visitan la cárcel les insiste que “aquí no se tortura a nadie, se cumple el Convenio de Ginebra, se respetan los derechos humanos y nuestra misión primordial es garantizar la seguridad actuando de acuerdo con los valores constitucionales de Estados Unidos”. Cuando se le pregunta por las restricciones durante la visita y por el secretismo del Campo 7 y por qué se empeña en defender algo de lo que abomina el propio presidente, responde que la existencia de la cárcel de Guantánamo es “una decisión política que corresponde al Congreso”...

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