Skip navigation.

M.I. Colegio de Abogados de PamplonaM.I. Colegio de Abogados de Pamplona
M.I. Ilustre colegio de abogados de pamplona
Derecho penitenciario
Bibliografía Centros penitenciarios Enlaces
La WebPresentaciónNormativaJurisprudenciaOrganismos internacionalesDoctrinaEncuentrosNoticias
Derecho Penitenciario > Noticias

Noticias

PRESENTE Y FUTURO DE LA CÁRCEL

“Estamos volviendo a las cárceles con cadenas de otro siglo, lugares de encierro, castigo y venganza”

16 de abril de 2016

El congreso sobre la cárcel celebrado en la Facultad de Derecho durante esta semana sirvió para poner sobre la mesa de debate el estado del Código Penal. El profesor y profesional penitenciario Julio Rodríguez expuso las distintas reformas penitenciarias y reflexionó acerca de su finalidad punitiva, en contraposición a la finalidad constitucional de reinserción social

SALAMANCA24HORAS.COM- (J. MUÑIZ).- El área de Derecho Penal de la Universidad de Salamanca dio lugar a la segunda edición de un congreso académico sobre la cárcel, bajo el título ‘Una institución a debate’. Durante el mismo tuvo lugar la conferencia magistral que Julio Fernández García, profesional penitenciario en la cárcel de Topas y profesor de la USAL, pronunció sobre la incidencia de las distintas reformas del Código Penal en el ámbito penitenciario. Una disertación de la que se pudieron extraer diversas conclusiones que fueron objeto de debate.

El profesor Julio Rodríguez comenzó su exposición destacando que el Código Penal ha tenido una treintena de reformas, cuando aún está a punto de cumplir veinte años. “Eso demuestra que al legislador del turno le gusta intentar solucionar los problemas sociales con políticas penales”. Una anomalía para el profesor Rodríguez, ya que según su opinión debería de ser al revés. “Para que haya pocos delitos tiene que haber adecuadas políticas sociales”.

Es innegable la relación de las políticas sociales con las tasas de criminalidad para el profesor Rodríguez y así lo ejemplificó a través de países de Latinoamérica que bien conoce. “En Honduras, Guatemala o El Salvador se dan unos altísimos índices de criminalidad con carácter violento y sin embargo los castigos penales son durísimos". Así, respondió de forma negativa tras preguntarse si endurecer las penas es lo mejor para prevenir la delincuencia.

El sistema penitenciario ha tomado un camino en el que se ha producido una mejora de las instalaciones carcelarias, se ha invertido en formación y se ha “dignificado” la labor del profesional de prisiones. Julio Rodríguez reconoce que la Ley Penitenciaria es muy buena. “Fue aprobada casi por unanimidad y sólo ha tenido dos o tres reformas. “Pequeños retoques”. Sin embargo, expuso lo que llamó “una cascada de reformas penales en 2003”. Tras ellas se redujo la pena mínima de seis a tres meses, se eliminaron los permisos de fin de semana, se recuperaron las penas de cárcel para condenas de corta duración y se alargaron las penas máximas.

Según Julio Rodríguez, entonces se modificaron algunas leyes para eliminar a una juez de vigilancia del País Vasco que había concedido más de 150 permisos a presos relacionados con el terrorismo. “En ese momento resulta incómodo pero ninguno de los presos a lo que concedió permisos reincidió”. El asunto que subyace bajo el discurso es la dicotomía entre la finalidad punitiva de la cárcel y aquella enfocada a la reinserción social, como así recoge la legislación española.

“Se redujo la concesión de beneficios penitenciarios endureciendo sus condiciones”. El profesor Rodríguez subrayaba la importancia del periodo de seguridad, por el que una persona con una pena de cinco no podía recibir beneficios hasta haber cumplido la mitad de la condena. El juez de vigilancia podía levantarlo excepto en algunos supuestos, como el terrorismo y la organización criminal, que se fueron incrementando con reformas posteriores y dejando más terreno a la arbitrariedad de los jueces.

Política penal de telediario

Según el profesor Julio Rodríguez, uno de los mayores problemas de la justicia española son los juicios paralelos y la guerra mediática. “En España se producen hechos gravísimos, auténticas barbaridades, pero esos casos son pocos. Es cierto que hay más de medio centenar de mujeres asesinadas al año, pero si vemos que en otros países hay 1.500, ya no son tantas. El legislador se guía por criterios mediáticos que confunden a la opinión pública y expone la sensación de que vivimos en una inseguridad absoluta”.

En esta línea considera que ha llegado la controvertida legislación que incluye la prisión permanente revisable, que para el profesor Rodríguez “falta a la finalidad constitucional de reinserción social de las instituciones penitenciarias”. Así, recordó otros casos como el de las chicas de Alcásser, “una época en la que se cometieron delitos estando de permiso y en ese momento en derogarlos”. No conviene olvidar, según Rodríguez, que son “la preparación la vida en libertad”. Cree que los presos que tras la nueva legislación no tengan permiso están “condenados al exterminio”.

Otra de las reformas que ponen en entredicho los derechos de los privados de libertad es aquella en virtud de la cual la libertad condicional deja de ser un beneficio penitenciario y pasa a considerarse una suspensión de la ejecución de la pena. “Esto provoca que en el caso de que un juez de vigilancia revoque una libertad debido a una posible mediatización por alarma social, por ejemplo, el preso tenga que cumplir la totalidad de la pena restante”.

Finalidad de reinserción

Siempre debe prevalecer el pronóstico favorable e individualizado de reinserción social, según recuerda el profesor Rodríguez. Por tanto, concluye que en un país como España que tiene las tasas de criminalidad más bajas de la Unión Europea no concuerda con que tenga la tasa más alta de encarcelación y se pregunta si el derecho penal en realidad persigue prevenir los delitos.

“Sin importar el color político están aplicando reformas con carácter punitivo y estamos volviendo a las prisiones con cadenas de otros siglos, lugares de encierro y de castigo movidos por la venganza”.

© M. I. Colegio de Abogados de Pamplona - Iruñeko Abokatuen Elkargo T. Arg. - Avenida del Ejército, 2 - Planta 10ª, 31002 Pamplona