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Ávila Rojas vuelve a salir de la cárcel y solo tendrá que ir a dormir

7 de agosto de 2014

El magistrado de vigilancia penitenciaria valora la actitud «excelente» del interno y el hecho de haber cumplido más de la mitad de la condena.

SUR (MANUEL PEDREIRA).- El constructor José Ávila Rojas ha vuelto a abandonar la cárcel. El juez de Vigilancia Penitenciaria número 5 de Andalucía, con sede en Granada, ha dictado un auto en el que acuerda que le sean permitidas salidas de fin de semana «en los mismos términos contemplados para el tercer grado de tratamiento», según reza en la resolución a la que ha tenido acceso este periódico. El auto tiene fecha del 5 de mayo de este año por lo que, desde finales de ese mes, el conocido promotor granadino, con una condena de ocho años por defraudar al fisco y otra de tres años y ocho meses por estafa, ha pasado de encontrarse interno en régimen cerrado en la cárcel de Albolote a salir a la calle durante el día para ir a dormir al Centro de Inserción Social (CIS) Matilde Cantos Fernández.

Se trata de la segunda ocasión en la que Ávila Rojas abandona el centro penitenciario de Albolote, que pisó por primera vez en julio de 2009 después de que la Audiencia Provincial de Granada lo condenara a ocho años y un día de prisión y diez millones de euros de multa por cuatro fraudes a la Hacienda Pública, condena que fue ratificada por el Tribunal Supremo.

Aquel paso por la cárcel duró alrededor de seis meses. El constructor puso el asunto en manos del letrado malagueño Javier Arias González, que recurrió ante el juez de vigilancia penitenciaria y consiguió que se le aplicara un artículo del Reglamento Penitenciario (100.2) que permite conceder un régimen abierto sin necesidad de pasar al tercer grado. Ávila Rojas volvió a sus ocupaciones laborales y solo debía acudir al CIS de Málaga para dormir y los fines de semana. Esta situación duró unos tres años y terminó con una segunda condena de tres años y ocho meses por otro procedimiento, en este caso por estafa. El constructor regresó a la cárcel hasta que de nuevo ha logrado que el juez de vigilancia penitenciaria de Granada le permita salir de Albolote y acudir solo a dormir al CIS.

El magistrado asume que Ávila Rojas no reúne los requisitos que le harían merecedor de la progresión a tercer grado. El juez de vigilancia penitenciaria subraya que el penado «presenta importantes factores de inadaptación». Sin embargo, aunque la clasificación de tercer grado «sería precipitada», según el juez, resulta procedente la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario «teniendo en cuenta que la actitud del interno en cuanto al desempeño de destinos es calificada como excelente (...) y que el penado ha dejado extinguida más de la mitad de la condena».

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